El vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires, Fernando Savore, analizó la actualidad del sector atravesada por la pérdida de poder adquisitivo en los salarios y el correspondiente impacto en el nivel de venta y consumo por parte de los clientes de los comercios de cercanía. «El fin de mes ya se siente el 20 y no tenemos espalda para seguir con el fiado mensual», advirtió.
Con un balance con altibajos en el rubro en lo que va del año, Savore reconoció el impacto de los aumentos en los servicios y transporte, y de las paritarias pisadas que, cada vez en mayor medida, restringe los hábitos de consumo que se reflejan en los almacenes de barrio.
«Esas obligaciones (servicios) se comen buena parte del sueldo del laburante, encima tenés paritarias pisadas y eso hace que cada vez más gente esté con problemas de deuda y no le alcance la plata para nada. Es tremendo lo que está pasando», expresó Savore a DiarioConurbano.com.ar.
«El almacén de barrio es el espejo de lo que le pasa a la gente», indicó Savore que tras describir la actualidad de los almaceneros expresó sus expectativas de cara a los próximos meses, con las fiestas de fin de año en el horizonte, otro de los picos donde mayor movimiento registran las ventas en los comercios.
«Mientras se sigan pisando las paritarias y nadie discuta que hay que reducir el tema de los impuestos como ingresos brutos o el 21% del IVA como tenemos, mientras esos dos factores no den un cambio evidentemente no nos vamos a recuperar. La única forma de que el circuito funcione es poner plata en el mercado, hay que incrementar los sueldos», planteó.
Aunque de acuerdo a las palabras de Savore, el sector no registró cierre masivos de comercios (a diferencia de otros rubros) la crisis hizo sentir su impacto en uno de los aspectos más característicos de la actividad, la restricción del fiado a la clientela, un síntoma que pone de manifiesto el cada vez más profundo derrumbe del poder adquisitivo.
«Hoy nosotros no tenemos espalda para sostener un fiado de un mes, lo que no significa que le soltemos la mano al cliente que nos da de comer todo el año. Hoy el fiado puede ser como máximo de $40 mil o $50 mil, más no porque sabés que no lo podés cobrar porque vas a arruinar económicamente al cliente, que es un laburante o un jubilado. No podemos sostener un fiado con cuentas grandes», concluyó.

