Una adolescente de 17 años que cursa un embarazo de dos meses milagrosamente salvó su vida y la de su bebé tras ser baleada a quemarropa en el abdomen en la localidad de Quilmes Oeste, en el marco de una violenta contienda familiar por la posesión de un predio.
La víctima, identificada por las iniciales L. F. (17), fue atacada cerca de las 22:00 de la semana pasada cuando acudió junto a su pareja a cenar a la vivienda de su madre, ubicada en un terreno propiedad de su abuela donde conviven varios familiares enfrentados.
En medio de la noche, se escucharon detonaciones de arma de fuego en el patio. Al salir a verificar la situación tras llamar al 911, la menor fue atacada a balazos. La joven identificó como el autor de los disparos a J. Ortiz, quien le disparó dos proyectiles: uno le rozó el cuerpo y el otro le impactó en la espalda, atravesando la zona abdominal.
«Querían que me muera desangrada», relató la víctima al reconstruir cómo los agresores intentaron bloquear los accesos de la finca para impedir que fuera trasladada a un centro de salud, logrando ser rescatada por la parte posterior del predio.
A pesar de la gravedad de la Herida, los estudios médicos —tomografías y ecografías— confirmaron que el proyectil no lesionó al feto, por lo que la joven evoluciona favorablemente en la internación, aunque con severas dificultades para desplazarse.
Miedo, antecedentes y una causa judicial cruzada
El sangriento hecho no fue un episodio aislado. La disputa por la ocupación del terreno generó reiteradas denuncias policiales, dictámenes de medidas perimetrales de restricción e incluso el abandono escolar de la víctima debido a las constantes intimidaciones.
El conflicto ya contaba con una causa penal previa por la que permanece detenido un tío de la menor, B. Gómez, imputado por «Homicidio en grado de tentativa». Asimismo, en diciembre de 2025, la madre de la adolescente había radicado presentaciones formales por amenazas de muerte contra las familias González y Ortiz.
Tras el reciente ataque armado, efectivos policiales lograron la detención de J. Ortiz, señalado como el tirador, mientras que su padre, A. Ortiz, permanece prófugo de la Justicia con orden de captura.
Investigación en marcha: El expediente judicial tramita en los tribunales del Departamento Judicial de Quilmes, donde se receptaron los testimonios de la víctima y se ordenaron peritajes balísticos para terminar de esclarecer la trama del ataque.


