Un agente de la Policía Bonaerense de 30 años evitó ser víctima de un asalto el pasado lunes 11 de mayo mientras realizaba servicios de traslado a través de una aplicación en la localidad de San Francisco Solano, partido de Quilmes. El oficial, que se encontraba fuera de servicio, utilizó su arma reglamentaria para repeler el ataque de dos delincuentes.
El episodio ocurrió en la intersección de las calles 885 y 812. En ese punto, el efectivo circulaba a bordo de una motocicleta Yamaha YBR negra cuando fue abordado por los sujetos. Uno de los asaltantes le exhibió un arma de fuego con la clara intención de sustraerle el vehículo.
Reacción y fuga
Ante la amenaza inminente, el policía —quien se desempeña en la delegación de Avellaneda— extrajo su pistola Bersa TPR calibre 9 mm y efectuó un disparo. Al notar que la víctima estaba armada y dispuesta a resistir, los dos delincuentes emprendieron la fuga a pie por las calles del barrio.
En su huida, los atacantes dejaron abandonada una gorra roja y un arma de utilería, elementos que fueron secuestrados por los peritos para su análisis. Fuentes oficiales confirmaron que la secuencia completa del intento de robo quedó registrada por una de las cámaras de seguridad de la zona.
Investigación en curso
A pesar del despliegue policial posterior, los agresores no lograron ser identificados ni detenidos. Por su parte, la fiscalía interviniente dispuso el secuestro preventivo del arma reglamentaria del agente para realizar las pericias correspondientes, un procedimiento habitual en casos donde existe uso de armas de fuego.
La causa fue caratulada preventivamente como «Robo agravado en grado de tentativa». El hecho vuelve a poner de manifiesto el riesgo que corren los trabajadores de aplicaciones de transporte en el Conurbano, incluso aquellos que pertenecen a las fuerzas de seguridad y buscan un ingreso extra durante sus francos de servicio.