Un fuerte operativo contra el contrabando y la falsificación de marcas tuvo como epicentro a la localidad de Avellaneda. Tras una exhaustiva investigación digital, la Policía de la Ciudad y la Unidad Técnica Operativa Judicial (UTOJ) desbarataron un esquema de venta ilegal y secuestraron 831 pares de zapatillas truchas valuadas en unos 35 millones de pesos.
Las autoridades detectaron que la organización operaba a dos puntas: comercializaba el calzado de forma online y también a través de un local comercial físico en el distrito.
La ruta del contrabando: en micro desde Brasil
El dato que destrabó la investigación surgió gracias al ciberpatrullaje. Los agentes no solo lograron ubicar el local en Avellaneda y el domicilio de uno de los principales sospechosos, sino que descubrieron la logística utilizada para ingresar la mercadería al país burlando los controles aduaneros.
El calzado —que simulaba ser de primeras marcas internacionales como Nike y Adidas, pero cuyo origen real era China y Vietnam— ingresaba ilegalmente desde Brasil utilizando encomiendas en empresas de micros de larga distancia. Ahora, la Justicia puso la lupa sobre estas empresas de transporte para determinar si existen empleados involucrados en la red de contrabando.
Allanamientos y secuestros
El operativo fue avalado por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°4, a cargo del juez Alejandro Catanea, y contó con la colaboración de personal de la Aduana.
Durante el allanamiento en el comercio, además de las estanterías repletas de cajas de calzado falsificado, los efectivos incautaron dos posnets, una notebook y documentación clave. En paralelo, se allanó la vivienda del principal imputado, donde se secuestró un teléfono celular y una libreta con anotaciones de ventas que será peritada para entender la verdadera magnitud de la red de distribución.
La causa avanza por infracción directa a la Ley de Marcas (Ley 22.362), que prevé penas de prisión y multas millonarias para quienes falsifiquen o comercialicen imitaciones de marcas registradas.