Una investigación criminal de gran envergadura permitió desarticular por completo una compleja estructura delictiva con base operativa en la región. Agentes del Departamento de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) desbarataron una organización transmutada en asociación ilícita dedicada al robo, desguace y compra-venta de vehículos y autopartes de origen ilícito a través de las redes sociales. El dato más alarmante de las pesquisas judiciales determinó que las maniobras de coordinación contaban con un rol activo de internos alojados en las celdas de la Unidad Penal 40 de Lomas de Zamora.
La investigación judicial tuvo su génesis en el pasado mes de abril, a partir de exhaustivos ciberpatrullajes preventivos en entornos digitales realizados por la División Delitos contra el Automotor de la PFA. Durante esas tareas de inteligencia virtual, los detectives advirtieron que un perfil de la plataforma comercial Marketplace (Facebook) ofrecía automóviles y repuestos de marcas líderes a valores llamativamente inferiores a los comerciales del mercado automotor.
Autos robados a mano armada en el Conurbano y el nexo carcelario
Debido a las sospechas iniciales de los federales y a la posterior profundización de las tareas de campo, los investigadores determinaron que los vehículos publicados en la web eran producto de robos violentos bajo la modalidad de asaltos a mano armada perpetrados en distintos puntos de las barriadas del Conurbano bonaerense.
Las escuchas telefónicas y el cruce de datos tecnológicos arrojaron luz sobre el corazón jerárquico de la banda, compuesta por siete hombres y tres mujeres. Detrás de estas maniobras operaban de forma coordinada dos reclusos que se encuentran cumpliendo condena en unidades penitenciarias de la provincia: uno de ellos en la Unidad Penal 40 de Ingeniero Budge (Lomas de Zamora) y el otro en la Unidad Carcelaria N.° 23 de Florencio Varela. Desde el interior de los pabellones, mediante el uso de telefonía celular prohibida, realizaban nexos para la captación de compradores y logística de entrega.
Una imprenta clandestina y el líder con tobillera en la Costa
Dentro de la aceitada estructura delictiva, cada miembro cumplía una función milimétricamente asignada. La banda poseía depósitos ocultos en cinco distritos para el acopio de desguace, adulteraba las numeraciones registrales de los chasis y hasta controlaba una imprenta clandestina donde confeccionaban licencias de conducir apócrifas y cédulas verdes falsas de la DNRPA para dar apariencia lícita a las estafas en redes sociales.
Un búnker frente al mar: Los federales detectaron un total de 14 domicilios vinculados a la banda en los partidos de Lomas de Zamora, Avellaneda, La Matanza, Esteban Echeverría y en la localidad balnearia de La Lucila del Mar. Increíblemente, desde este último inmueble de la Costa Atlántica, dirigía las operaciones el jefe máximo de la banda, un delincuente que se encontraba bajo el beneficio de prisión domiciliaria por «Asociación ilícita» y con una pulsera electrónica de monitoreo en su tobillo.
Catorce allanamientos y secuestro de arsenal tecnológico
Con el cúmulo de pruebas recolectadas, el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N.º 1 de San Martín, a cargo del Dr. Emiliano Ramón Canicoba, Secretaría N.º 2 del Dr. Florencio Leitao Pinheiro, ordenó las órdenes de allanamiento simultáneas.
En los procedimientos —que contaron con la colaboración de las Direcciones de Orden Urbano, Fuerzas de Operaciones Especiales, Homicidios e Investigación del Robo Organizado de la PFA— se logró la detención de cinco hombres y una mujer, entre ellos el cabecilla con tobillera. Asimismo, otras dos mujeres quedaron notificadas formalmente de la formación de la causa.
Durante las irrupciones en las fincas se secuestraron:
Ocho vehículos con numeraciones de motor y chasis adulteradas y una moto con pedido de secuestro activo por robo.
Maquinarias de grabado de cristales, chapas patentes falsas y sellos apócrifos de la DNRPA.
Elementos de informática: Dos notebooks, tres CPU, una impresora y 16 teléfonos celulares de alta gama que eran utilizados para el manejo de las cuentas falsas de Facebook.
Los detenidos, todos de nacionalidad argentina y mayores de edad, quedaron alojados en dependencias federales a disposición de los estrados judiciales bajo las imputaciones de “Falsificación o adulteración de documento público”, “Encubrimiento agravado” y violación a la Ley 25.761 de desarmado de automotores.
