El femicidio de Gisele Alejandra Ruocco (35) y la detención por el hecho de su novio, Brian Leandro Lesta (31) aparece cruzado por el drama del consumo incontrolable de estupefacientes por parte de la pareja.
Ruocco fue asesinada a puntazos y apareció enterrada en la vivienda que compartían, en la calle Nardo, en Claypole. La encontró el propio hijo de la víctima quien pidió una pala para excavar ante la peor sospecha, luego de lo que le dijo Lesta cuando fue a preguntar por ella: “se fue a Capital, no la vas a volver a ver más”.
El hijo de Ruocco vivía con familiares cerca de donde fue asesinada y enterrada Gisele.
Tras el hecho, Lesta huyó y fue apresado en Merlo, este lunes por la noche, en la calle. Para la fiscal Marcela Juan, de la UFI 16 de Lomas de Zamora, es el único sospechoso del femicidio de su novia.
Antecedentes y contexto
Gisele Ruocco era madre de seis hijos, aunque debido a una situación de vulnerabilidad y consumos problemáticos, no convivía con ellos. Según familiares, tanto ella como Lesta pasaban varias semanas en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires, lo que inicialmente no despertó alarmas ante su ausencia.
El detenido, Brian Lesta, cuenta con un frondoso prontuario que incluye antecedentes por lesiones en riña y robo agravado por el uso de arma. En el lugar del hallazgo, los peritos habían secuestrado su Documento Nacional de Identidad, lo que reforzó la hipótesis de su autoría desde el primer momento.
“Los dos tenían severos problemas de adicciones. No es descabellado suponer que el femicidio se haya dado en ese contexto de consumo permanente de estupefacientes”, concluyó una fuente del caso.