Un insólito operativo policial tuvo lugar en la localidad de Wilde, partido de Avellaneda, cuando efectivos de la Fuerza interceptaron a un joven de 27 años que portaba un arma de fuego con un pedido de captura que permanecía vigente desde mayo de 1984.
El hecho se desencadenó en la intersección de las calles Lucena y Matanza, cuando personal del Comando de Patrullas observó a un sujeto en actitud sospechosa arrojando a la vía pública la chapa patente delantera de un Chevrolet Prisma que se encontraba estacionado en el lugar.
Herramientas de atraco y el arma histórica
Ante la maniobra, los efectivos procedieron a identificar al individuo, identificado como Leonardo Javier González. Al revisar el interior del rodado, los uniformados advirtieron a simple vista la presencia de una barreta de hierro y un par de guantes de tela.
Ante la presunción de que el vehículo podía estar siendo preparado para cometer un delito en la zona, las autoridades profundizaron la inspección con la presencia de un testigo. Oculta detrás del asiento del conductor, hallaron una pistola calibre .25 marca Ruby (número de serie 70724), equipada con su respectivo cargador y tres municiones intactas.
Un pedido de secuestro de hace más de cuatro décadas
Al cotejar los datos del armamento a través del Centro de Operaciones Municipales (COM) de Avellaneda, el sistema informático arrojó un dato que sorprendió a los propios actuantes: sobre la pistola pesaba un pedido de secuestro activo por la carátula de «Hurto» desde el 3 de mayo de 1984, librado por el Juez Penal Dr. Martínez.
El aprehendido fue trasladado a la Comisaría 5ª de Avellaneda (Wilde). La causa quedó caratulada como «Tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil» y tramita en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 3 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús.
