Una nena de 11 años fue hallada sin vida durante la madrugada del miércoles en el interior de una vivienda ubicada en la calle 19, entre 115 y 116, en el partido de Berazategui. Si bien la causa se inició bajo la carátula de averiguación de causales de muerte, el resultado preliminar de la autopsia dio un giro dramático a la investigación.
Según confirmaron fuentes judiciales, el cuerpo de la menor yacía en el suelo de una de las habitaciones en posición fetal tras ser movida del baño por un familiar. La autopsia determinó que la víctima presentaba lesiones compatibles con golpiza en la espalda, hemorragia interna y signos de abuso sexual previo.
Ante el macabro hallazgo, la fiscal Gabriela Mateos, al frente de la UFI N.º 3 de Berazategui, ordenó la inmediata aprehensión de cuatro integrantes del entorno familiar directo que habitaban la finca: la madre, la abuela materna y dos tíos maternos. El expediente fue reencaratulado como abandono de persona seguido de muerte, aunque no se descartan imputaciones más graves ni nuevas detenciones.
Investigan a una mujer acusada de suministrarle barbitúricos a su hijo en una clínica de Quilmes
En paralelo, otro estremecedor caso es investigado por la fiscal Mariana Curra Samaniego, titular de la UFI N.º 6 de Quilmes. Se trata de una mujer de 34 años, identificada por sus iniciales N.M.A., imputada por lesiones graves agravadas por el vínculo tras descubrirse que le administraba sustancias tóxicas a su hijo de 5 años mientras se encontraba internado.
El menor había ingresado a la Clínica del Niño y la Familia de Quilmes Oeste por severas descompensaciones. Las sospechas se encendieron cuando los profesionales de la salud notaron que el niño mejoraba en terapia intensiva pero sufría graves recaídas tras las visitas de la madre. Una enfermera logró filmar a la imputada manipulando la cánula del pequeño y los análisis de sangre revelaron la presencia de barbitúricos y sedantes no recetados.
Investigan el móvil: Durante la detención de la acusada se le secuestró una jeringa vacía en su cartera. En tanto, la Justicia investiga si las descompensaciones provocadas al menor tenían como fin usufructuar el dinero de colectas solidarias que organizaban los vecinos del barrio para costear su tratamiento.

