Un masivo operativo policial sacudió este martes a la localidad de González Catán, en el partido de La Matanza. Tras una pormenorizada investigación judicial, las fuerzas de seguridad allanaron una clínica médica clandestina que funcionaba bajo la fachada de “Argentina Salud”, pero que en realidad constituía el epicentro de una compleja red criminal que estafaba a pacientes, robaba identidades profesionales y comercializaba medicamentos de forma ilegal.
La pesquisa determinó que la organización delictiva operaba en la impunidad desde hacía cinco años y estaba integrada por personas con un pesado pasado criminal: de los seis detenidos en las últimas horas, dos de ellos ya registraban antecedentes penales previos por homicidio y por robo bajo la modalidad de «piratería del asfalto» (asaltos a camiones en la ruta).
Robo de matrículas, farmacias truchas y ambulancias
El modus operandi de la banda combinaba la audacia con el peligro sanitario. Los delincuentes usurpaban sellos y números de matrículas de médicos reales para confeccionar certificados médicos falsos, recetas de medicamentos y documentación apócrifa que luego utilizaban para engañar tanto a los pacientes particulares como a distintos organismos del Estado.
Según estimaciones de la causa, más de 50 médicos con ejercicio profesional en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires resultaron damnificados por el robo de sus datos y sellos. La trama comenzó a derrumbarse a partir de la denuncia de la doctora Robina Neira, quien detectó con sorpresa la emisión de certificados que llevaban su firma y sello sin su debida autorización. A partir de su presentación, la Justicia comenzó a tirar del hilo hasta destapar la red completa.
Además de la atención médica trucha, la organización criminal manejaba en la absoluta clandestinidad una red de farmacias y ambulancias que carecían de cualquier tipo de habilitación del Ministerio de Salud. “También utilizaban vehículos sanitarios con patentes adulteradas para evitar los controles viales”, precisó a medios televisivos una fuente directa de la investigación.
Trece allanamientos simultáneos
La causa penal es instruida por el fiscal Fernando Garate, y los procedimientos masivos contaron con el aval y la supervisión del juez de garantías Rubén Ochipinti. En total, se desplegaron 13 allanamientos simultáneos en clínicas, consultorios y locales farmacéuticos truchos en distintos puntos de González Catán, lográndose el secuestro de abundante material de prueba, sellos falsificados, talonarios y cajas de remedios de procedencia ilegal.
Respecto a los cabecillas de la organización, los voceros detallaron que el detenido que arrastraba una condena por homicidio había recuperado la libertad hace menos de 5 años.
Por el momento, los seis implicados quedaron tras las rejas bajo las severas imputaciones de asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y honores, y venta ilegal de medicamentos. Sin embargo, fuentes tribunalicias adelantaron que, a medida que se sumen las denuncias formales de las personas que fueron atendidas y estafadas por los falsos médicos, el fiscal Garate les ampliará los cargos por estafas reiteradas y daños a la salud.