Un efectivo policial de 36 años fue detenido por policías en la localidad de Florencio Varela, acusado de violar sistemáticamente a su propia hija de 13 años. Para garantizar su impunidad y el silencio de la víctima, el implicado sometía a la adolescente a constantes manipulaciones psicológicas, asegurándole que se quitaría la vida si ella lo delataba.
Voceros policiales revelaron que el aberrante hecho, que se manejó bajo estricto hermetismo durante los últimos meses, derivó en un operativo cerrojo realizado días pasados por los servidores públicos de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) de Florencio Varela.
Los detectives actuaron bajo las directivas específicas impartidas por las autoridades de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Descentralizada N.º 8, de Florencio Varela.
Un año de investigación y peritajes psicológicos
De acuerdo con lo consignado por los informantes del caso, las diligencias y el armado del expediente judicial comenzaron a mediados de 2025. El disparador de la pesquisa fue una denuncia radicada por la madre de la menor, quien logró advertir las conductas extrañas y el quiebre emocional que padecía su hija en el ámbito doméstico.
A lo largo de las declaraciones en Cámara Gesell, trascendió el crudo calvario que debió soportar la nena de 13 años. El imputado aprovechaba su asimetría de poder y su formación profesional para sentenciarle que se suicidaría en caso de que ella le contara los ultrajes a su progenitora, un perverso mecanismo de coerción que dilató la denuncia familiar por varios meses.
Los abusos
En el avance de la causa se logró certificar fehacientemente que los ataques y abusos sexuales contra la menor fueron perpetrados en el interior de una finca familiar situada en las calles Los Ángeles, en Valentín Alsina.
Con las pruebas biológicas y los informes psicológicos consolidados en el expediente, el Juzgado de Garantías N.º 6 de Quilmes libró la correspondiente orden de detención contra el efectivo de 36 años. El sujeto fue trasladado a una celda de resguardo bajo la carátula preventiva de «Abuso sexual con acceso carnal», agravado por el vínculo y su condición de funcionario público.
