En el marco de la presentación del proyecto «Sin clubes de barrio no hay sueños de Mundial», impulsado por la diputada nacional Natalia Zaracho, el presidente de la Unión Nacional de Clubes de Barrio (UNC), Pedro Villarreal, destacó el acompañamiento de la dirigencia y legisladores que impulsan el proyecto, al tiempo que advirtió por la «nefasto» actualidad que atraviesan las instituciones afectadas por el ajuste del Gobierno nacional. «La situación hoy es holgadamente peor a la que estábamos durante el Gobierno de Macri«, disparó.
En diálogo con DiarioConurbano.com.ar, Villarreal remarcó que el proyecto aborda la problemática «fundamental» de los clubes de barrio, como es el acceso a la personería jurídica, a la cual miles de clubes a lo largo y ancho de todo el país no pueden acceder debido a la burocracia administrativa y al alto costo de los trámites.
«La personería jurídica es un punto fundamental para nosotros, por eso creo que esta es una ley muy buena, y está bueno que la política acompañe este tipo de iniciativas y que no nos dejen solo», remarcó.
La situación de los clubes de barrios
Afectados por los tarifazos y una demanda social cada vez más creciente, Villarreal se refirió a la situación que atraviesan los clubes de barrio en todo el país, y si bien aseguró que las instituciones no van a «desaparecer» señaló que el deterioro del contexto económico pone bajo tensión la función social que cumplen las entidades dentro de los barrios.
«Más allá de la función deportiva, la parte social está más activa que nunca. Hoy, los comedores, los merenderos que funcionan en los clubes contienen muchísimo, cada vez se va haciendo más notoria la falta de alimento. Se quintuplicaron la cantidad de familias que buscan refugio o contención puertas adentro del club», afirmó.
De cara a lo que viene, el presidente de la UNC ratificó el espíritu de lucha de las instituciones y aseguró que van a «dar la lucha» en el Congreso para lograr el avance del proyecto, al tiempo que expresó su «profunda» preocupación por el avance de la destrucción del tejido social que repercute en los clubes de barrio.
«El horizonte lo vemos muy mal y todavía falta un año y medio para que termine este Gobierno. Cada vez vamos peor todo, totalmente roto. Ha bajado un montón el consumo en la calle y eso se ve en las calles. Lamentablemente lo peor no pasó todavía, y es algo que duele decirlo porque lo vivimos en primera persona, cuando se nos van los chicos por el flagelo de la droga, y cada vez son más, y eso es responsabilidad del Gobierno nacional que tenemos», concluyó.
