De cara a la reunión del próximo jueves con el ministro de Transporte de la Nación, Mariano Plencovich, desde la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP) advirtieron que la frecuencia de colectivos podría verse reducida en más de un 30% si el Gobierno nacional no hace frente a la deuda de más de 128 mil millones de pesos que mantiene con el sector y subrayaron que al día de hoy ninguna empresa puede funcionar de manera plena. «No se trata de una medida de fuerza ni de un capricho. Es una medida de supervivencia«, manifestó Adrián Noriega, vocero de la entidad.
A horas de un nuevo encuentro con los funcionarios del sector, desde el sector empresario volvieron a alertar por la complejidad del panorama de las líneas de buses que se ven «severamente afectadas» por el no pago de las compensaciones, la suba de costos operativos, y una caída del pasaje que ronda cerca del 20%.
«En los últimos 14 meses la situación se agudizó. No sólo no nos están pagando ni siquiera a valores viejos lo que nos tienen que pagar sino que además los costos de la actividad no están siendo reconocidos ni sincerados«, planteó Noriega en diálogo con DiarioConurbano.com.ar, al tiempo que señaló que el costo real del servicio debería ubicarse por encima de los 2100 pesos a la fecha.
La declaración de emergencia del sector en las últimas horas sembró dudas en torno a la continuidad de los servicios que, según lo planteado por el vocero de la CEAP, no han vuelto a ser los mismos ya que ninguna empresa (por la suba de costos y la falta de actualización y de pago de las compensaciones) está en condiciones de operar en un 100% de sus capacidades.
«Las empresas van evaluando la situación día a día, pero es muy crítica. No hay plata para comprar combustible y nos vemos obligados a reducir la frecuencia de servicios para garantizar nuestra subsistencia«, insistió Noriega. Además, el vocero de la CEAP cuestionó, en esa sintonía, la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos, ya el mes anterior por los funcionarios del área del Gobierno nacional.
«Tienen que cumplir de una vez por todas con el compromiso que asumieron con el sector del transporte«, remarcó Noriega a la vez que depositó ciertas expectativas en el flamante secretario de Transporte, Mariano Plencovich, aunque reconoció que las soluciones a las problemáticas van más allá de la voluntad del funcionario. «Quien tiene la lapicera en última instancia es Caputo. Más allá que el actual secretario de Transporte es alguien que conoce las problemáticas del sector, el que tiene la última palabra es el ministro de Economía», sentenció.