La investigación por la absurda y trágica muerte de Franco Depauli, el vecino de 46 años que falleció el pasado martes en Cañuelas en medio de las celebraciones por el triunfo de la Selección Argentina en el #Mundial2026, sumó avances clave. Este jueves 9 de julio, la Policía Bonaerense detuvo a dos nuevos sospechosos tras una serie de allanamientos urgentes.
Los nuevos implicados en el homicidio fueron identificados por la Justicia a través de un minucioso análisis de las cámaras de seguridad municipales y de las grabaciones caseras que los propios vecinos realizaron con sus celulares durante los incidentes.
Con los datos recabados, efectivos de la Estación de Policía Comunal 2da de Cañuelas irrumpieron en dos domicilios. El operativo terminó con la captura de L. D. C., un menor de 16 años, y de R. G. G., un joven de 19. Por su condición de menor de edad, el primero de ellos fue trasladado a un centro de alojamiento juvenil en la ciudad de La Plata, quedando a disposición del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
Tres detenidos por un ataque feroz
Con estos dos nuevos arrestos, ya son tres las personas tras las rejas por el crimen. A las pocas horas del hecho, la Policía ya había atrapado en la vía pública a I. N. L. (20), quien está señalado como el presunto autor material del piedrazo letal. Este primer sospechoso cuenta con antecedentes penales por robo y ahora enfrenta una dura acusación por homicidio simple.
Mecheras, incidentes y una confusión médica
La reconstrucción judicial del hecho describe una secuencia tan caótica como lamentable. Los disturbios comenzaron el martes por la noche en la intersección de las calles Libertad y 25 de Mayo, el epicentro de los festejos en Cañuelas.
De acuerdo con los testimonios locales, la chispa que inició la violencia fue el accionar de «mecheras» y descuidistas que se aprovecharon de la multitud para robar celulares y billeteras. Al ser descubiertos, se desató una feroz batalla campal que incluyó corridas y una lluvia de cascotes.
El momento del impacto: Franco Depauli no participaba de la pelea; simplemente intentaba acercarse a su auto estacionado para retirarse del lugar cuando una piedra de gran tamaño lo golpeó directamente en la cabeza, dejándolo inconsciente en el suelo.
La confusión inicial: En un primer momento, debido al caos generalizado, los testigos no dimensionaron la gravedad de la herida. Al ingresar al hospital local, el primer parte médico indicaba que el hombre había sufrido un infarto. Sin embargo, las pericias posteriores confirmaron el peor escenario: el brutal piedrazo en el cráneo le provocó el desmayo y el posterior paro cardiorespiratorio que terminó con su vida.
La causa penal continúa avanzando a paso firme mientras la fiscalía evalúa el grado de participación de cada uno de los tres jóvenes detenidos en la trágica noche de Cañuelas.
