Un hombre de 57 años fue detenido en las últimas horas en la ciudad de La Plata, acusado de ser el autor material de al menos dos violentos ataques antisemitas contra instituciones de la colectividad judía local.
La investigación, liderada por la Dirección de Contraterrorismo de la Policía Bonaerense, se inició tras una serie de episodios que encendieron las alarmas en la capital provincial. El primero de ellos ocurrió durante la madrugada del 30 de abril en la sede del Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau. Allí, desconocidos arrojaron un artefacto incendiario que impactó contra una ventana del primer piso y provocó daños materiales en la fachada.
Apenas unos días después, el 3 de mayo, se registró un segundo atentado de similares características. Esta vez, el blanco fue la sinagoga Beit Jabad. Una cámara de seguridad de la zona logró captar el momento exacto en el que un hombre arrojaba una bomba molotov encendida contra una pared del lugar. Afortunadamente, el fuego se extinguió rápido y en ninguno de los dos hechos se registraron heridos.
A partir del análisis de las grabaciones públicas y privadas, sumado al rastreo de los movimientos peatonales, los investigadores lograron trazar el recorrido del agresor y determinar que había caminado desde su propia vivienda hasta los puntos atacados.
Armas y explosivos en el domicilio
Con las pruebas recolectadas, la fiscal María Eugenia Di Lorenzo, titular de la UFI N° 17 de La Plata, solicitó un allanamiento de urgencia. Al irrumpir en la casa, los efectivos encontraron al acusado (identificado con las iniciales M.A.A.) durmiendo, y se toparon con un arsenal dispuesto sobre una cama.
En total, la Policía secuestró tres armas de fuego: una carabina calibre .22, un pistolón de dos caños calibre 16 sin numeración y un revólver calibre .38 marca Smith & Wesson, además de una gran cantidad de proyectiles. Como si fuera poco, en el lugar también hallaron una bomba molotov casera armada con un frasco, líquido inflamable y un mechero, completamente lista para ser utilizada.
Por el momento, la causa fue caratulada de manera preliminar como «Daños», aunque la fiscalía no descarta sumar agravantes vinculados a delitos de odio y discriminación. Tras los hechos, desde la comunidad judía emitieron duros comunicados expresando su profunda preocupación por el crecimiento de este tipo de ataques y discursos de intolerancia.