Una violenta entradera volvió a poner en alerta a los vecinos y desnudó, una vez más, las fallas del sistema penal. Una pareja de jubilados de 83 años vivió una verdadera pesadilla en su casa de Don Torcuato, partido de Tigre, cuando dos delincuentes armados irrumpieron en la propiedad para desvalijarlos.
El dramático asalto ocurrió el pasado jueves 23 de abril en una vivienda ubicada sobre la calle Rincón. Según detallaron fuentes del caso, los ladrones lograron ingresar al domicilio tras violentar y romper una ventana. Una vez adentro, redujeron a las víctimas (identificadas con las iniciales A.A.G. y M.E.M.R.), concretaron el robo y huyeron con total impunidad.
La secuencia del escape quedó registrada por las cámaras de seguridad de la zona, donde se ve claramente a los dos asaltantes alejándose a pie con un bolso en la mano que contenía el botín.
Tras la denuncia, se inició una rápida investigación encabezada por la UFI descentralizada N°1 de Don Torcuato, en un trabajo conjunto con la Comisaría 3ª de Tigre y la Subcomisaría Bancalari. El cruce de testimonios, las tareas encubiertas y el seguimiento de las cámaras municipales y privadas permitieron identificar a los sospechosos y rastrear su paradero.
Con las pruebas sobre la mesa, la Justicia ordenó tres allanamientos en la zona de Bancalari. Los operativos culminaron con éxito: los agentes detuvieron a Juan Román Núñez, de 20 años, y a Leandro Luis Vera, alias «Perrito», de 30. Además, en los domicilios se incautaron las prendas de vestir que los acusados habrían utilizado durante la entradera.
El pesado prontuario de «Perrito»
El dato que más indignación genera en el caso es el historial delictivo de Leandro Vera. Según confirmaron fuentes policiales, «Perrito» había recuperado su libertad hace apenas nueve meses, el 15 de julio de 2025, tras cumplir una condena por «robo calificado agravado por el uso de arma de fuego cometido en poblado y en banda». Como si fuera poco, su legajo también registra antecedentes graves por intento de homicidio criminis causa e incendio.
Ahora, ambos delincuentes quedaron a disposición de la Justicia en una causa recaratulada como «robo agravado con uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada».
Este brutal ataque reaviva la preocupación por la ola de entraderas contra adultos mayores en la Provincia de Buenos Aires. El caso recuerda al violento episodio registrado en marzo en Villa Elisa, donde un jubilado de 76 años fue salvajemente golpeado y arrastrado durante 97 segundos por ladrones que lo abordaron mientras cortaba el pasto, un asalto que se frustró únicamente porque el hijo de la víctima logró activar la alarma de la propiedad.