En la antesala de la consolidación de las bajas temperaturas invernales, el mapa sanitario de la provincia de Buenos Aires encendió luces rojas de máxima urgencia. El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, brindó este lunes una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno en La Plata para detallar el crítico estado de ocupación de camas en los nosocomios públicos. Durante su alocución, el funcionario trazó un panorama alarmante: los recursos escasean de manera drástica debido a las medidas de ajuste fiscal ejecutadas por el Gobierno Nacional, mientras que la demanda de atención médica por cuadros respiratorios va en franco aumento en toda la región.
“El ajuste tiene como correlato el desfinanciamiento de las políticas públicas, y las políticas públicas son la salud, pero la enfermedad no acompaña ese ajuste, entonces tenemos aumento de las enfermedades”, disparó con dureza el titular de la cartera sanitaria.
Guardias saturadas y las terapias pediátricas al límite
La mayor preocupación de las autoridades bonaerenses radica en la velocidad con la que se multiplicaron los ingresos hospitalarios en las áreas de niñez. Según las estadísticas oficiales presentadas por Kreplak, en el Conurbano bonaerense las consultas pediátricas en las guardias registraron un violento incremento promedio del 57%, mientras que en las localidades del interior de la provincia la suba se ubicó en el 25%.
A este complejo escenario se le añade que ya se registra una fuerte circulación de virus respiratorios estacionales, lo que derivó en un aumento del 55% en los ingresos a las unidades de terapia intensiva pediátrica. Al desglosar los segmentos más vulnerables de la población menor de edad, el ministro detalló los siguientes incrementos en cuidados críticos:
Un aumento del 25% en los cuidados intensivos de lactantes menores de 1 año.
Un alza del 21% entre niños y niñas de 1 a 4 años.
Un 15% más de ocupación en la franja etaria que va desde los 5 hasta los 19 años.
De acuerdo con el Ministerio de Salud provincial, la fisonomía de esta ola obedece a la circulación anticipada de la influenza H3N2, una variante de la gripe que provocó severos brotes epidemiológicos y la sobrecapacidad de los centros médicos en Europa hace algunos meses. “Sabíamos que ese virus iba a venir para acá, sabíamos que iba a haber una campaña de vacunación y que había que tener insumos extras, pero el Estado Nacional decidió hacer un ajuste en el inicio del invierno cortando las vacunas y quitando los medicamentos del programa Remediar”, denunció Kreplak, sentenciando: “Ahora vemos la ola que viene de frente”.
Preocupación por los adultos mayores y camas críticas al 88% en el AMBA
La presión sobre el sistema de salud no discrimina edades. El funcionario provincial hizo especial hincapié en la situación epidemiológica que afecta a la población de mayor edad. En promedio, las camas destinadas a cuidados críticos para adultos mayores de 60 años presentan un índice de ocupación general del 80%.
La situación se vuelve aún más acuciante en la periferia de la Capital Federal. En los municipios que integran el AMBA, la ocupación en cuidados intensivos trepa al 88%, mientras que en el interior provincial se posiciona en un 62%. “Esto viene con un aumento muy significativo semana a semana que nos está preocupando”, alertó el ministro.
El peligro del Mundial: piden vacuna obligatoria contra el sarampión
Hacia el final de la conferencia, Kreplak encendió otra alarma sanitaria de cara al evento deportivo que paralizará al planeta en apenas dos semanas. El ministro reveló que la cobertura de vacunación local contra el sarampión se encuentra en niveles «bajos», situándose por debajo de los estándares históricos aconsejables.
El funcionario vinculó directamente esta debilidad con el inicio de la Copa del Mundo, advirtiendo que los países organizadores (Estados Unidos, México y Canadá) son actualmente las regiones que registran los mayores focos de contagio de esa enfermedad. “Cada vez que tuvimos mundiales de fútbol aparecen brotes, porque se junta gente de muchos lugares diferentes. En 2010 tuvimos un brote de sarampión importado por el mundial, ahora corremos riesgo de que vuelva a suceder”, argumentó.
Ante este escenario de riesgo inminente, las autoridades bonaerenses informaron que están instando formalmente a la Casa Rosada a establecer una cláusula de obligatoriedad que exija tener la vacuna del sarampión al día a todos los ciudadanos argentinos que viajen al Mundial. En tanto, de forma preventiva, el ministro recomendó a la población general chequear los calendarios y aplicarse un refuerzo en los vacunatorios bonaerenses. “Queremos evitar que cuando vuelvan a nuestro país produzcan un brote”, concluyó.
