El delegado de la comisión interna de la planta Tenaris SIAT de Valentín Alsina, Dylan Paz, manifestó la «extrema» preocupación de los más de 400 trabajadores que emplea la fábrica por su continuidad laboral, luego de que la empresa Techint, propietaria de Tenaris, perdiera una licitación clave en la construcción de un gasoducto entre Vaca Muerta y San Antonio Oeste, en Río Negro, en un hecho que generó fuertes fricciones entre el dueño de la firma, Paolo Rocca, y el presidente Javier Milei. «Hay cerca de un centenar de trabajadores que van a perder su fuente de ingresos«, advirtió.
El clima de la unidad productiva de Tenaris SIAT de Valentín Alsina, partido de Lanús, es de preocupación absoluta. Con trabajo garantizado hasta principios de mayo, la pérdida de la licitación para construir los tubos sin costuras del gasoducto Vaca Muerta – San Antonio reavivó los fantasmas sobre el posible cierre de la fábrica que, de no obtener otro proyecto en el corto plazo, deberá cerrar una de sus líneas de producción, en una decisión que dejaría a más de un centenar de trabajadores en la calle.
«Vamos a tener una cantidad de bajas importantes porque la línea de producción va a dejar de estar en funcionamiento con la caída del proyecto«, manifestó el también integrante de la Unión Obrera Metalúrgica de Avellaneda a DiarioConurbano.com.ar.
La apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional no permite avizorar un horizonte positivo para los empleados de Tenaris SIAT que entienden que con la continuidad de esta política y la no defensa del trabajo y la producción nacional, el riesgo de cierre total está más latente que nunca.
«Todas nuestras fuentes de trabajo están en riesgo. Si las importaciones siguen abiertas, si no hay una regulación por parte del Estado Nacional de controlar las importaciones, la fábrica empieza a cerrar«, advirtió Paz.
Cabe mencionar que cada proyecto encarado por la planta demanda meses de trabajo, por lo que, tras finales de abril, (y sin otro proyecto a la vista), el panorama es de incertidumbre máxima para los empleados que, además de las dudas respecto a la continuidad laboral atraviesan también un momento delicado en cuanto a lo salarial, con negociaciones paritarias entre el gremio y el grupo empresario, que no llegan a un acuerdo formal desde hace más de un año y medio.
«Primero vamos a charlar con todos los compañeros, ponerlos al tanto de lo que pasa y posteriormente vamos a ver con qué medidas iremos avanzando, a la par de la evolución de la situación, primero en la planta pero también en lo salarial que venimos siendo víctimas de un deterioro importante», sostuvo Paz que adelantó que en las próximas semanas los trabajadores comenzarán a delinear el plan de lucha ante el avance del conflicto.