El trabajador destacó que el triunfo fue producto de una campaña conjunta contra los despidos persecutorios en multinacionales, en la que participan empleados de Shell, Pepsico, Pilkington, Procter and Gamble y otros sectores.
Aparicio fue despedido en agosto del año pasado por negarse a firma el retiro voluntario, una forma de despido encubierto. Considera que su desvinculación es discriminatoria y antisindical porque fue delegado de la oposición a la Verde del SMATA y mantuvo su actividad gremial.
Desde afuera de la planta, describió que la empresa aprovechó este período para avanzar sobre derechos laborales: “Aumentaron los ritmos de producción y flexibilizaron al mango las condiciones de trabajo, algo que quieren hacer a nivel nacional con este gobierno y la reforma laboral”.
Aparicio llamó a la coordinación entre trabajadores, comisiones internas y sindicatos para enfrentar los planes de ajuste: “Quieren cargar sobre los trabajadores una crisis que generaron ellos mismos endeudando el país”.
Un paso muy grande, que muestra que luchar sirve. Y es un golpe a quienes como Javier Milei y las patronales quieren imponer, a través de la reforma laboral, el despido por ejercer el derecho a la actividad gremial y la flexibilización de las condiciones de trabajo.