Se terminó la espera y comenzó la batalla legislativa. Tras su regreso de Oslo, el presidente Javier Milei estampó su firma en el proyecto de Ley de Modernización Laboral, una iniciativa de 71 páginas que promete sacudir los cimientos del mercado de trabajo en Argentina.
El texto, que ingresará por el Senado para su tratamiento en sesiones extraordinarias, condensa meses de negociaciones en el «Consejo de Mayo» —aunque con la notable ausencia sindical en el tramo final— y propone cambios estructurales en la Ley de Contrato de Trabajo.
Los principales puntos de la reforma laboral
- Reducción de aportes patronales: el proyecto reduce las contribuciones que abonan los empleadores al sistema de seguridad social y obras sociales para incentivar la generación de empleo.
- Nuevo sistema para indemnizaciones: se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el cual estará financiado por un 3% de aportes del salario del empleado para pagar en caso de despido, separándolo de los aportes tradicionales. Se prevé una reducción del cálculo indemnizatorio excluyendo aguinaldo, vacaciones y premios del conteo final, tomando un promedio salarial en lugar del salario más alto, y habilitando el pago en cuotas.
- Período de prueba: pasará ser de seis meses de vigencia. Además, cualquiera de las partes podrá cerrar la relación contractual durante ese lapso sin derecho a indemnización. La empresa tampoco podrá contratar a un mismo trabajador más de una vez utilizando el período de prueba.
- Flexibilización de las vacaciones. la ley permite fraccionar las vacaciones en partes más cortas, con un mínimo de 7 días.
- Modificaciones a la jornada laboral: el proyecto habilita ampliar hasta 12 horas diarias de trabajo con descansos mínimos y crea mecanismos como bancos de horas para compensar horas extra con tiempo libre.
- Salario dinámico: se establece una diferenciación que se considera salario y se habilitan pagos por productividad o mérito, que podrían negociarse por empresa o colectivo. Los sueldos se podrán pagar enpesos o moneda extranjera, pero también en alimentos, especie o viviendas. Actualmente solo se permite abonar en pesos y se habilita hasta un 20% en especie.
- Convenios colectivos. Se elimina la ultraactividad (renovación automática de convenios) y se da prioridad a los convenios por empresa por sobre los de mayor ámbito.
- Limitaciones a huelgas y ampliación de servicios esenciales. Nuevas serían consideradas esenciales, con restricciones a asambleas y protestas, y sanciones por bloqueos o tomas en el lugar de trabajo.
- Beneficios fiscales a empresas. incluye reducciones en impuestos (como Ganancias) y eliminación de algunos tributos para fomentar la inversión y contratación.
Incentivos para Empresas
Como contrapartida, el proyecto ofrece una fuerte reducción de aportes patronales y beneficios fiscales en Ganancias para las compañías que contraten personal bajo este nuevo régimen, con el objetivo declarado de «fomentar la inversión».
Con la firma presidencial, el reloj empieza a correr. El Gobierno apuesta a una aprobación express, mientras los gremios y la oposición ya afilan sus argumentos para resistir lo que consideran una precarización laboral sin precedentes.