El analista y consultor político, docente universitario y dirigente peronista de Lanús, Rafael Pérez Muñoz, sostuvo que el peronismo bonaerense atraviesa “un momento bisagra que no admite diagnósticos superficiales”, y remarcó la necesidad de avanzar en una reorganización profunda del Partido Justicialista, capaz de enfrentar con solidez política y técnica las consecuencias del ajuste impulsado por el Gobierno nacional.
“Como analista y militante de la realidad nacional, creo que estamos ante una etapa que nos obliga a elevar la vara. La militancia territorial es indispensable, pero ya no es suficiente. El desafío que tenemos por delante exige profesionalizar la conducción política y dotarla de herramientas para gobernar en contextos de alta complejidad”, afirmó Pérez Muñoz.
En ese contexto, el dirigente puso en valor el proceso de construcción colectiva que se viene desarrollando en Lanús y en la provincia, y destacó especialmente el trabajo del Movimiento Derecho al Futuro. Señaló que se trata de una experiencia que no surge de la coyuntura, sino de una práctica sostenida en el tiempo, impulsada junto a Ezequiel Berrueco y a compañeras y compañeros de distintas organizaciones del campo nacional y popular, donde la discusión política se aborda con seriedad, responsabilidad y una clara perspectiva estratégica. “Allí no se improvisa poder: se piensa, se planifica y se construye con vocación de futuro”, aseveró.
“El recambio generacional no es una cuestión biológica ni de edades. Es una cuestión de capacidad, formación y compromiso con un proyecto colectivo. Renovar no es correr nombres: es incorporar nuevas formas de pensar, decidir y ejecutar políticas públicas”, sostuvo.
Desde su formación como politólogo, Pérez Muñoz subrayó la centralidad de la planificación como herramienta de gobierno: “En un escenario de incertidumbre, planificar no es otra cosa que intentar gobernar el futuro. La política no puede basarse en la intuición ni en la improvisación permanente. Las ciencias de gobierno son claras: o sabemos planificar, o estamos condenados a improvisar”.
En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer cuadros políticos y técnicos con formación sólida y sensibilidad social: “Necesitamos dirigentes que dominen el método, que comprendan que planificar significa pensar antes de actuar de manera sistemática, pero que al mismo tiempo no pierdan de vista el dolor real de nuestro pueblo. La técnica sin sensibilidad es gestión vacía; la militancia sin planificación es voluntarismo”.
Finalmente, Pérez Muñoz afirmó que la unidad del peronismo bonaerense bajo la conducción estratégica del gobernador Axel Kicillof representa una oportunidad histórica para consolidar un modelo de Estado activo y eficaz: “Axel expresa una forma de gobernar que combina planificación, capacidad ejecutiva y justicia social. Un Estado que no improvisa, que no se borra, y que se hace cargo de los problemas reales de la gente. Ese es el modelo que el peronismo debe acompañar y profundizar”.
“En Lanús, como en toda la Provincia, tenemos la responsabilidad de construir un Partido Justicialista que esté a la altura de ese proyecto: con conducción política clara, con cuadros formados y con una profunda vocación popular”, concluyó.