El ex intendente de Almirante Brown y diputado nacional, Darío Giustozzi, fue procesado este miércoles por el juez federal Sergio Torres en una causa que investiga la construcción de un sistema desvinculado de recolección y tratamiento de efluentes cloacales en Claypole que, pese a estar terminado, la investigación determinó que no funciona.
Junto a él, el concejal por el Frente Renovador en el Concejo Deliberante local Daniel Bolettieri también corrió la misma suerte por haberse desempeñado como secretario de Infraestructura del Municipio y que luego accedió a la jefatura comunal.
La obra, que comenzó a construirse en 2009 y se finalizó en 2015, costó casi 5 millones de pesos y tenía el objetivo de proveer de agua potable y cloacas en el plan de saneamiento de la cuenca del Riachuelo-Matanza. Ante el no funcionamiento de la misma, el juez Torres dictó el procesamiento sin prisión preventiva por el delito de administración fraudulenta y le trabó un embargo de 3.000.000 de pesos.
También determinó que esta medida “perjudicó de manera relevante las arcas del Estado” en tanto que se impidió el «atendimiento en debido tiempo y forma» de las «problemáticas de salud y ambientales» de la zona de influencia del proyecto.
Además, se encontró documentación falsa que complica a Giustozzi ya que la obra que estaba a cargo de la empresa estatal Agua y Saneamientos Argentinos S.A (AySA), de la provincial Aguas Bonaerenses S.A (ABSA) y del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enhosa); pero no había sido habilitada por las mismas y no poseía las inspecciones requeridas.
Junto al diputado y al edil, también fueron procesados y embargados el ex administrador de Enhosa, Eduardo Bortolozzi; el ex subadministrador del mismo ente, Lucio Mario Tamburo, y el ex director de Hidráulica y Saneamiento de esa intendencia, Luis Carusso.
En 2014, Giustozzi renunció a la intendencia de Almirante Brown tras una denuncia penal por aparecer en una publicidad del municipio que se transmitió durante el Mundial de Fútbol de Brasil. Al momento, se conocía que esta costó un monto de 500 mil pesos.
Un año después, se supo que la misma había costado cerca de 4,5 millones y, lo que complicó aún más al ex intendente es que hacía siete meses que había dejado el municipio a cargo de Bolettieri, por lo que utilizó la caja municipal para promocionar su fallida candidatura a gobernador.
En la mima época, el titular del Consejo Escolar local de ese entonces, Sergio Sanelli, acusó al edil que había asumido como intendente interino por desviar 37 millones de pesos que el Gobierno nacional había enviado para la refacción de escuelas y jardines de infantes.
