El presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, analizó la situación social en el territorio bonaersnse, los objetivos de la gestión local de Lomas de Zamora y la coyuntura política nacional y provincial. «Tenemos que recuperar una épica abarcativa, que enamore a segmentos que por alguna razón se alejaron de la política», dijo en torno al desafío que plantea el apoyo de un sector de la juventud a la candidatura del economista Javier Milei.
– Estos primeros tres meses del año se te vio recorriendo mucho los barrios de Lomas, también participando de actividades del Municipio. Primero, ¿cómo ves la gestión local?
La gestión local está consolidada. Hay una visión que sembró Martín Insaurralde que ordena cualquier época: soñar, planificar, lograr. En otras palabras: soñar y trabajar para que los sueños se logren. En esa estamos siempre.
Venimos de inaugurar un nuevo hospital público, el de Diagnóstico Inmediato, tenemos frente de obra activos en todos los barrios, avanza el programa Conectar Igualdad. Hay un equipo muy sólido que acompaña a los vecinos y vecinas en todos los frentes. Y eso se siente, la gente lo agradece. Después, por supuesto que hay dificultades que exceden a un Municipio, pero precisamente esta gestión se caracteriza por estar siempre al lado de las personas, con las herramientas que tenemos, con creatividad y decisión política.
– ¿Y cómo ves la situación social en los barrios?
Hay dos cuestiones. Por un lado está el tema de la inflación, que golpea a todos los segmentos y en especial a los más vulnerables. Ahora, también hay una contracara de la que no se habla tanto, que es la organización a nivel comunitario. Las redes de contención que forjan los propios vecinos y vecinas y que cuando hay un estado local presente como sucede en Lomas, se fortalecen. La prioridad es crecer con inclusión, para que sea un crecimiento sostenido y con sentido. Con casi 40% de pobres, lo demás es cartón pintado. El problema es que eso implica muchas cosas. Distribución, crecimiento, justicia. Lamentablemente lo urgente no se resuelve rápido.
– ¿Y qué debería hacer el gobierno para revertir la situación socio-económica?
En los últimos años tuvimos de todo: pandemia, guerra, la crisis bancaria en Estados Unidos, la sequía a nivel local. Sería poco sensato creer que podemos abstraernos de eso, pero a la vez, como militantes políticos, si nos resignamos estaríamos yendo contra nuestra naturaleza.
La semana pasada nos reunimos en la sede del Partido Justicialista de la Provincia con Máximo Kirchner, Martín Insaurralde y muchos compañeros y compañeras del territorio, y fuimos muy enfáticos en que hay que volver a discutir el tema de un bono con una suma fija para aquellos asalariados que no llegan a fin de mes. La esencia del peronismo es la felicidad del pueblo trabajador. Insisto: no nos podemos distraer de ese objetivo.
– ¿Te preocupa el fenómeno Milei?
Como peronistas nos duele que ante la desigualdad social haya personas, especialmente jóvenes, que crean que la vía es el individualismo. También nos desafía, porque nos hace replantearnos muchas cosas. Recuperar una épica abarcativa, que enamore a segmentos que por alguna razón se alejaron de la política. Yo soy de la generación que se reencontró con la política a partir de Néstor y de Cristina y con Martín en Lomas. Hay jóvenes que este año van a votar por primera vez y es lógico que se sientan desencantados. Les tocó una época dura. No castigamos nunca al votante, es tarea nuestra transmitir el mensaje de que nadie se salva solo, de que tenemos que pensar las cosas desde una mirada colectiva para proyectar lo que viene.
– ¿Qué piensan los jóvenes de Lomas?
Los jóvenes de Lomas piensan y sienten muchas cosas. Las últimas semanas estuve con chicos y chicas de distintos barrios en entregas de bicis y computadoras, y como siempre quedé impactado por su sensibilidad, su creatividad y sus ganas. Hay un sector de la política que los mira con desdén por su propia imposibilidad de ofrecerles un futuro mejor. Los pibes, si los escuchás y les das herramientas, te cambian el mundo. Es así. Por eso creo que estamos ante un momento histórico y decisivo en el que tenemos que plantear con toda claridad que hay cosas que no van más. Hace falta un consenso amplio para reducir la desigualdad estructural. Tenemos que ofrecerle a la gente, y en particular a los jóvenes, la certeza de que vamos a vivir mejor.
