Cerca de las 17 horas la Plaza Congreso comenzó a recibir a la multitud que marchó por el conflicto salarial y presupuestario que interpela a 57 universidades nacionales. Estudiantes, docentes, investigadores y no docentes confluyeron en las plazas del país bajo un mismo reclamo nacional. Se trató de una multitudinaria marcha que mostró la decisión de un sector grande de la sociedad dispuesto a resistir un ajuste en Educación.
Luis Cervera Novo, docente de la carrera de Gestión Ambiental Urbana en la Universidad Nacional de Lanús (UNLA) e integrante de la Comisión Directiva de Adunla (Asociación de Docente de la Universidad de Lanús), manifestó: “Fue una manifestación histórica y no recuerdo este nivel de movilización educativa. No es un problema salarial únicamente. Está en peligro la educación pública por falta de presupuesto”.
Si bien las universidades denunciaron desde principio de año el recorte presupuestario de 3 mil millones de pesos, el último rechazo salarial que ofreció el Gobierno consolidó la marcha a nivel nacional en defensa de la educación pública y en contra del desfinanciamiento de la misma. La última oferta del ministerio de Educación fue de un 15% mientras los gremios exigen un 30% por la inflación calculada del año.
En este sentido, Cervera Novo aseguró: “Estamos en una crisis muy grande por la cantidad de afectados y está unida a las políticas que aplica este Gobierno”. Se estima que hay entre 150 o 180 mil docentes afectados por la falta de un acuerdo paritario y el conflicto presupuestario.
Bajo la constante lluvia, las columnas gremiales y de centros de estudiantes avanzaron sobre Rivadavia y Avenida de Mayo para finalizar en Plaza de Mayo. FEDUN, UDA, FAGDUT, CTERA, CONADU y CONADU Histórica fueron los gremios que impulsaron la movilización junto con estudiantes, autoridades universitarias y docentes.
“Según la Gobernadora los pobres no llegan a las universidades y hay 300 mil estudiantes en las de todo el conurbano, superando a la Universidad de Buenos Aires y con estudiantes universitarios de primera generación”, aseveró Cervera Novo.
Además de la imposibilidad de concretar un acuerdo salarial debido a la pérdida del poder adquisitivo de los docentes, las universidades denunciaron subejecución en partidas, un atraso de seis meses en la transferencia del monto para el funcionamiento de los edificios y retrasos para pagar los servicios básicos, como luz o gas.
En la UNLA, al igual que en otras universidades, hay dificultades con el presupuesto. “Se han paralizado obras, también cinco licitaciones, hay problemas con las becas y con los arreglos edilicios”, indicó el integrante de Adunla.
El presupuesto universitario para el 2019 se calculará en septiembre y se teme que sea determinado con una inflación de 15% debido a que las consultoras marcan que la inflación anual llegará a un 30%. Este motivo se suma a la preocupación de las universidades porque presumen que el año que viene será igual o peor la crisis educativa.
En este sentido, Cervera Novo advirtió: “Muchos hablan de un recorte del 30% en el presupuesto educativo del año que viene. Esto llevará a una situación más agravada que la actual”.
El día anterior a la movilización las universidades del país fueron tomadas con vigilias pacíficas encabezadas por estudiantes que acompañaron el reclamo docente. Se realizaron asambleas estudiantiles, clases públicas, sentadas y abrazos simbólicos.
