Tras su aprobación en el Legislativo, el municipio avanza con la implementación del nuevo “Código de Tránsito y Transporte”, que comenzará a aplicarse en su primera parte a mediados de año pero recién para finales de 2019 tendrá finalizada su segunda mitad. El subsecretario de Movilidad Sustentable de Lanús, Jorge Matanic, sostuvo en diálogo con DiarioConurbano.com que el mismo busca “ordenar el municipio” y aclarar la “diversidad de normas nacionales y provinciales que dejan vacíos en su aplicación en los municipios”.
Durante la última sesión de Concejo Deliberante de 2018 se aprobó en Lanús el “Código de Tránsito y Transporte del Municipio”, aunque este todavía continúa puliéndose de cara a su aplicación plena durante el segundo semestre de este año.
La normativa –única en el Conurbano– no solo busca reglamentar la legislación a nivel local que hasta el momento se rige por los cánones provinciales, sino que además intentará darle un marco legal a otras cuestiones, desde el transporte de alimentos, sustancias o pasajeros, a la implementación de un sistema tarifado de estacionamiento.
“Hicimos un código de tránsito para que todo lo que tenga que ver con el tránsito pase a integrar ésta norma en un intento de ordenar el municipio”, aseguró el subsecretario de Movilidad Sustentable de Lanús, Jorge Matanic, sobre la normativa que, según adelantó, durante el segundo semestre comenzará su aplicación plena en el distrito, no así los aspectos relacionados con el transporte sobre los cuales continúan trabajando.
“El código de tránsito ya está en vigencia y se va a comenzar su aplicación en los centros de ejido”, afirmó el funcionario en diálogo con DiarioConurbano.com, pero aclaró que esto no será antes de que la señalética que indique las normativas se instalen sobre la vía pública.
Además, durante los primeros meses la cartelería estará acompañada de una campaña de información por distintos medios y en las calles con el personal de tránsito.
Dentro de las cuestiones que busca aclarar el Código, está la “diversidad de normas a nivel nacional y provincial que se aplican actualmente y dejan vacíos en su aplicación en los municipios”, motivo por el que “no queda claro que se aplica, que no y cómo”, explicó el funcionario.
En la normativa se establece las condiciones para el tránsito de los vehículos, los cuales deberán contar con todos los dispositivos de seguridad “activa y pasiva” (luces reglamentarias, VTV al día, cinturones de seguridad, patente correctamente colocada, la imposibilidad de transportar objetos que excedan la longitud del vehículo, entre otros) en condiciones; y para la tracción a sangre.
Además específica sobre el comportamiento y diferencias entre el usuario, el conductor y titulares de los vehículos, los controles de la vía pública con incluso las funciones y atribuciones del personal de tránsito a la hora de los operativos o notar comportamientos extraños de una persona al volante, sobre el cómo se debe circular en las vías públicas y cómo deben comportarse los peatones al cruzar las calles.
También ahonda en otras cuestiones como el espacio destinado para el estacionamiento y las distancias entre vehículos, las prohibiciones y sectores y manos habilitadas para estacionar, alista el sentido de las calles del distrito por orden alfabético, indica la imposibilidad de que los vecinos tapen el nombre de las calles pintadas en los muros de las esquinas y regula el uso de carteles sobre la vía pública, como las cruces verdes de las farmacias.
Con respecto a los vehículos estacionados sobre rutas provinciales o nacionales como Hipólito Yrigoyen (RN 250) o Camino General Belgrano (RP1), Mantanic advirtió que ante la taxativa prohibición de estacionar sobre cualquier margen de éstas pero cuyo incumplimiento genera caos de tránsito a la altura de la estación Lanús, el problema “se va a solucionar en un par de meses con vehículos que infraccionarán con fotomultas por mal estacionamiento”.
Uno de los puntos que suscitó controversias durante la sesión en la que se aprobó el código fue que se deja entreabierta la puerta de entrada al estacionamiento tarifado y sistema de acarreo.
Si bien el funcionario reconoció que la normativa marca “cómo deben funcionar las grúas” y que el municipio podría hacer uso de ellas, aclaró también que las mismas “en ningún caso van a sacar autos excepto que estén estacionados sobre un garaje o una ochava, no acarreo porque sí o con animales o personas arriba” y que previo al acto se deberá labrar un acta de remoción con los motivos del mismo, la cual deberá quedar pegada en el lugar con la información de hacia donde se acarreó el vehículo.
También adelantó que “hay posibilidad de implementar un sistema de estacionamiento medido” pero el mismo antes de su aplicación “se va a reglamentar en Concejo Deliberante”.
Sobre el área de transporte, señaló en tanto que desde la cartera de Movilidad Sustentable continúan trabajado para reglamentar las actividades de las líneas municipales de colectivos, remiserías, taxis y empresas de minibús, el traslado de comestibles en todas sus variantes, el de combustibles y el de sustancias peligrosas, además de especificar cuáles son las arterias habilitadas para que éstos circulen.
Si bien no dio fechas para su presentación, estimó que la misma se hará cerca de fin de año para finalizar con la totalidad del código.
