El aislamiento social preventivo y obligatorio por el coronavirus dejó en evidencia la crisis edilicia y sanitaria que atraviesan –desde hace años – los barrios populares y lo frágil que es la economía popular. Las respuestas del Gobierno no son suficientes para atender la demanda de las familias y desde el Movimiento de Trabajadores Excluidos de Lanús reclaman al Municipio conformar un comité de crisis para acelerar las respuestas.
“Es muy complicado para nosotros. La gente, aparte de que están asustados con lo que pasa, la mayor preocupación es el trabajo, el ingreso diario porque más del 80% son trabajadores de la economía popular que tienen ingresos diarios, no fijos”, explicó Jorge Rocaro, referente del barrio 10 de Marzo en Lanús, en diálogo con DiarioConurbano.com.
Con la cuarentena obligatoria, las changas diarias no se pueden realizar. Pero no solo eso complica el día a día de las familias de los barrios populares, sino que también “el aislamiento obligatorio no se puede cumplir por las condiciones en la que se vive”. “Hay casillas de 4×4 o 7×5 en las que vive un grupo familia de cinco personas, como mínimo hasta 10 personas”, graficó Roccaro.
Además, otra situación que se suma es la falta de higiene y de estructura edilicia. “Acá tenemos problemas de agua potable, de electricidad, pisos de casas que no están hechos. La situación es complicada”.
“Cuando van pasando los días y se va acortando la plata y ves que se va gastando las pocas cosas que compraste, te agarra un momento de desesperación. Me llaman compañeros para saber cómo retirar mercadería, me llaman llorando porque no saben qué va a pasar mañana”.
Ante esta situación, el referente del MTE cuestionó la ayuda que envía el Municipio ya que “siempre para la periferia llega muy poco”. “Ahora nosotros, supimos que el Ministerio de Desarrollo Social le bajó una plata a Grindetti para que compre cosas de higiene y alimento, entregamos una nota a Noelia Quindimil, secretaria de Desarrollo Social, para que nos tengan en cuenta para el armado de un comité de crisis para que las cosas lleguen al barrio”, indicó.
“Sin changas es complicado el día a día. Yo trabajo en una cooperativa de reciclado y tuvimos que frenar el sistema que veníamos haciendo porque no podíamos estar en contacto”, relató Jorge y advirtió que “es importante que después de esto, se reconozca la actividad de los cartoneros, que tengan un sistema de reciclado y haya una espalda de un Estado que te reconoce porque no se recibe ayuda del Estado”.
Asimismo, el dirigente barrial valoró “que se ponga un poco de plata en las asignaciones para que se puedan alimentar” pero aclaró que “solo sirve para unos días”.
A pesar de que desde el MTE coordinaron con los comedores comunitarios la entrega de viandas, no son suficientes. “Entregamos pero hay escases porque no tenemos mercadería suficiente, tenemos poca estructura y por ejemplo, tenemos que preparar 100 raciones de comida diaria y con lo que tenemos solo podemos preparar 20 viandas. No hay abastecimiento de comida y las organizaciones que estamos en los barrios, contenemos hasta donde podemos”, relató Jorge.
Ante la posibilidad de que se extienda el aislamiento obligatorio, pedirán que “el Estado esté más presente y baje una plata para comprar alimentos como así también que llegue en el corto plazo”. “Pedimos ser parte de un comité de emergencia local para garantizar que las cosas lleguen a los vecinos y vecinas”, indicó.
“Acá lo que más preocupa no es pagar el cable o la luz, sino qué hay para comer, si voy a tener para darle de comer a mis hijos, si voy a tener para higienizarme”, sentenció.
