A menos de un mes del cierre de listas en la Provincia de Buenos Aires, las negociaciones entre el PRO – LLA por la lapicera de cara a las elecciones legislativas de septiembre entraron en su fase final, aunque desde ambos campamentos la sensación es que aún se está lejos de llegar a un arreglo que deje satisfecho tanto a amarillos como a violetas. El principal obstáculo: la reticencia de los jefes comunales macristas a dejarse armar la lista por el bando libertario.
Aunque el panorama en cada uno de los 16 municipios gobernados por el PRO es distinto, fuentes partidarias confirmaron a DiarioConurbano.com.ar, el mismo diagnóstico general: el acuerdo entre amarillos y violetas se encuentra stand by, y de momento, a pesar de las gestiones realizadas tanto de uno como de otro bando, la situación no parece destrabarse; un escenario preocupante sobre todo si se tiene en cuenta la proximidad del cierre de listas. «No podés ir a un Municipio y armarle la lista a los intendentes diciendo cuál va y cuál no», expresó un edil de Propuesta Republicana a este medio.
Si bien, en ninguno de los casos se da por caído el acuerdo confirmado por el propio presidente Javier Milei semanas atrás, ni violetas ni amarillos se atreven a hablar abiertamente sobre el mismo y eligen la cautela al momento de expresarse, postura entendible en medio de la dinámica volátil característica del escenario político local.
Las reuniones entre el diputado provincial y presidente del partido, Cristian Ritondo, y la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, buscan destrabar esta situación y convencer a los jefes comunales reacios a ceder la lapicera en su pago chico. Vale recordar que, actualmente, el partido amarillo gobierna en los distritos de: San Isidro, Vicente López, Zárate, Campana, General Pueyrredón, 9 de Julio, Junín, Lobos, Pergamino, San Nicolás, San Antonio de Areco, Balcarce, 9 de Julio, Pinamar, Arrecifes y Puán.
De cara al cierre de listas, previsto para el próximo 19 de julio, las discusiones por estrategias y nombres del frente pasaron a un segundo plano. Con la cuenta regresiva en marcha, la cintura de Ritondo para negociar con los propios más díscolos al acuerdo y resultará determinante para dar el sello definitivo a la alianza electoral con La Libertad Avanza.