El intendente lomense puso sus cartas sobre la mesa en la carrera interna del peronismo y no dejó temas por tocar ante un Consejo del Partido Justicialista local colmado de militantes y dirigentes políticos. Autocrítica por la derrota en las elecciones, cuestionamientos a los que abandonaron el Frente para la Victoria (FPV), renovación partidaria, diálogo con el PRO y un llamado a la unidad abierta del movimiento, en un vehemente discurso.
Este jueves, el mismo escenario será ocupado por el vicepresidente del PJ local y parlamentario del Parlasur, Gabriel Mariotto, en lo que posiblemente sea un contrapunto con el acto de Insaurralde, titular del Justicialismo lomense.
“Dejémonos de joder, interpretemos los peronistas de verdad, volvamos a mirarnos a los ojos. Nos mentimos mucho tiempo, así nos fue el 22, perdimos el poder que sirve para seguir ampliando derechos”. Enfervorizado y con golpes en la mesa, Martín Insaurralde sintetizó más de media hora de discurso en tres líneas contundentes y expuso hacia donde apuntará en el sinuoso camino hacia las elecciones internas del peronismo.
La excusa fue una charla abierta con militantes, pero más allá de que el jefe comunal atendió las consultas de los presentes y escuchó el intercambio de opiniones entre ellos, su alocución absorbió toda la atención debido al caudal de definiciones políticas y posicionamientos que aclaro. Bajo un calor intenso aumentado por las condiciones edilicias propias de los tinglados, MI se ocupó de todos los temas de agenda en compañía de dirigentes de un amplio espectro del peronismo y la cercana compañía del diputado provincial Fernando ‘Chino’ Navarro.
Estuvieron presentes concejales y dirigentes de distintos espacios del kirchnerismo, entre los que se destacaron el Movimiento Evita y Kolina. Durante su discurso, además de Navarro, el presidente del Concejo Deliberante, Santiago Carasatorre, y el secretario de Comunicación y Cultura de Lomas, Federico Otermín, flanquearon presidente del PJ local.
El eje central, la reconformación del PJ, no dejó de producir aristas de debate en un pronunciamiento fuerte del ex diputado nacional y así lo puso en claro el mandamás desde su el principio.
“En este camino en conjunto que cada uno de nosotros debemos emprender para adelante creo que hay muchos compañeros en Lomas que quieren volver a participar. Por eso quiero que este sea el comienzo de una etapa superadora, que seamos solidarios, que volvamos a abrir los brazos, que entendamos que hay muchos compañeros que quieren militar en este movimiento nacional justicialista y que nos pueden dar una mano para que este proyecto político pueda seguir creciendo”, consideró a pocos minutos de empezar a hablar.
Y resaltó: “Es el momento del reencuentro en el peronismo. Estoy convencido que necesitamos de todos, que todos tienen algo para aportar en la reconstrucción. Si queremos que el peronismo vuelva a ser una opción competitiva debemos ser inteligentes, aprender de los errores, ser críticos. Pero con los pies adentro, luchando desde el peronismo de la Provincia de Buenos Aires”.
En un discurso que comenzó con tranquilidad y sufrió una subida constante de tono para buscar arengar a los militantes, el intendente se mostró autocrítico y estimó que la responsabilidad en las caídas electorales es “de todos”.
“Hay que ser críticos de todos, porque es fácil siempre echarle la culpa a uno. Seguramente hay mayores y menores responsabilidades, pero cada uno de nosotros fuimos partes de la derrota en la Argentina y en la provincia. Debemos hacernos cargo cada uno de lo que pasó”, aseguró.
En tanto que valoró la victoria local: “Después de la derrota nacional y provincial, por suerte pudimos conservar el municipio con un gran triunfo que se debió a un trabajo articulado, que venimos haciendo entre todos, con Nación con provincia y, fundamentalmente, con un gran equipo de hombres y mujeres de Lomas que sabían que había que devolverles la dignidad a los vecinos. Por eso tengo un enorme agradecimiento con ustedes”.
Ante un inamovible público, MI osciló con ímpetu entre la firmeza de los dardos políticos y la sensibilidad para intentar llegar al seno de la militancia y provocó un clima de total atención hacia su figura, marcando con fuerza su ascenso dentro de la estructura partidaria.
“Para mí, como intendente de Lomas, la noche del 25 de octubre que nos faltó un poco, sufrí mucho como cada uno de los militantes. Pero el 22 de noviembre parecía que se nos partía el alma, no podíamos creer lo que estaba pasando. Porque fuimos soberbios, porque no fuimos solidarios, no volvimos a creer en la esencia de Perón y Evita, nos faltó volver a mirarnos a los ojos”, disparó el también presidente del PJ local en referencia a la derrota en las urnas del pasado año y su implicancias en el panorama político actual
Y enfatizó: “Hay que valorar también lo que hicimos. Me acuerdo cuando muchas de las críticas venían sobre mí por la campaña de 2013 y yo siempre me hice cargo, siempre miré a los vecinos de la provincia a los ojos. Tuve el orgullo de que me eligiera Cristina Fernández de Kirchner, esa gran presidenta que tuvimos durante ocho años, para defender este proyecto político. Sé que muchos creían que dejar la banca en 2014 había sido un error, pero sigo convencido que cuando, como dirigente político, uno no puede sumar desde ese lugar no puede exigirse al máximo”.
En el mismo sentido, más tarde, el jefe distrital advirtió que ve al peronismo “en una gran crisis” de conducción y evaluó que “todavía no se cerraron las heridas” y apuntó contra la dirigencia del justicialismo antes de mostrarse como un posible reemplazo de las autoridades partidarias.
“Quienes creemos que estamos preparados para conducir un espacio político las tenemos que cerrar más rápido. No es lo mismo quien tiene la responsabilidad de llevar adelante un municipio con un millón de habitantes que un vecino que tiene una necesidad. Yo tengo que trabajar para la totalidad de los vecinos de Lomas”, sostuvo el intendente, en clara referencia a sus acercamientos con la provincia y la Nación, que fueron mal ponderados por algunos dirigentes del peronismo.
E insistió: “Hoy sufrimos una crisis de conducción, porque es lógico que eso pase. Venimos de 12 años de transformaciones históricas en el país, pero también tuvimos errores. Perdimos la provincia después de 28 años, debemos hacernos cargo de esa derrota, debemos interpretar al electorado. Nosotros debemos prepararnos para ser mejores no para poner palos en la rueda y que el nuevo gobierno fracase, que fracasen si son malos, nosotros seamos mejores. Estoy convencido que al peronismo lo reconstruimos entre todos los que tenemos ganas de armar una opción competitiva, haciéndonos cargo del pasado y pensando en el futuro”.
En ese contexto, el gobernante local buscó llegar a las fibras militantes con un pedido para buscar un consenso más amplio en el peronismo. “Aceptemos los errores, convoquemos a todos, no tenemos por qué tener miedo, estamos en democracia. Sabemos que hay muchas cosas que están mal en estos primeros 60 días de gobierno, pero primero los invito a reflexionar sobre lo que hicimos mal y hacernos cargo. Cuando entendamos eso y nos unamos todos los peronistas en la Argentina es mucho más fácil. Para eso necesitamos la unidad y debe ser dada con solidaridad y un criterio amplio”, opinó.
Mientras que también refirió a la búsqueda de la sucesión dentro del PJ al garantizar que los congresales responsables de elegir la nueva dirigencia van a hacer “el mayor esfuerzo para encontrar una unidad que vaya por el camino de la reconstrucción y renovación”. “Y no hablamos de renovación por la edad, sino por una lógica que tiene que darse a causa de cuáles son las demandas de la nueva década en el país”, agregó.
Sin embargo, puso los límites de la unidad en los representantes que hace poco dejaron el FPV para conformar el Bloque Justicialista y los cuestionó con fuerza.
“En lo que hoy sucede en el bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria muchísimos podemos opinar, sin embargo, quiero decirles que quien les habla tiene la dignidad suficiente para decir si no estábamos de acuerdo había que renunciar y volver a trabajar como militante y no traicionar los destinos del Frente para la Victoria”, disparó.
Y fue por más al remarcar que: “Los peronistas entendemos la concepción de conducción, sabemos que somos orgánicos, cuando entendemos que las bancas no son propias .Lamentablemente hoy se siguen votando listas sábanas y hoy en Argentina se votan proyectos políticos y ese 25 de octubre los argentinos votaron un proyecto político para defender a los trabajadores y a los más humildes y es ahí donde deben estar los votos de la banca del FPV”.
