Emiliano Solís, detenido desde el año pasado por el homicidio de Santino Bermúdez, hijo de su ex pareja, fue declarado culpable el día de hoy luego de varias audiencias orales, donde los distintos testigos aportaron sus testimonios. Si bien queda en suspenso hasta la semana que viene la pena y el veredicto que lo condena, el Tribunal Oral de lo Criminal (TOC) 10 adelantó este martes parte de la sentencia.
Según este adelanto, que se dio en presencia de familiares y abogados, los jueces que llevaron adelante la causa “entienden a Solís culpable, le adjudican responsabilidad en el hecho”. Para ellos, “hay elementos para decir que hubo culpabilidad” pero resta saber cuáles son los fundamentos. Se espera que la sentencia final sea leída el miércoles 30 de noviembre, en horas del mediodía.
Solís espera la decisión de los letrados luego de que la fiscalía lo encontrara culpable de la muerte de Santino, en abril del año pasado. Según el fiscal Jorge Bettini Sasone, Santino murió por “golpes causados por terceros y desatención de los mismos”, y se los atribuyó a una conducta violenta de Solís. En este marco, propuso distintas penas que dependen del grado de culpabilidad que los jueces encuentren en el acusado: homicidio u homicidio culposo, en los que corresponden 8 o 4 años, respectivamente.
Por su parte, Rosa Corbalán, madre del pequeño fallecido, también estuvo acusada en el juicio y detenida hasta la semana pasada, cuando luego de las últimas palabras, los magistrados decidieron concederle la libertad. Su abogada, María Volpara Vigón, aseguró que para los jueces “no hay elementos para condenarla”, por lo que decidieron absolverla de todos los cargos por los que fue imputada. Al igual que Solís, resta saber cuáles fueron los fundamentos para dicha decisión.
El 14 de abril del 2015, Rosa y Emiliano llevaron a Santino al Hospital de Guernica luego de que al pequeño – según dijeron – se le cayera encima una parrilla y tuviera tres días de intensos vómitos y convulsiones, en la vivienda en la que se encontraban, en la calle Oncativo, en Glew. Al llegar al hospital, el niño sufrió tres paros cardiorrespiratorios que culminaron en su muerte. El personal del lugar se vio obligado a realizar la denuncia luego de percatarse de los distintos golpes y hematomatas que Santino presentaba que no coincidían con el relato de la parrilla.
La defensa siempre sostuvo que integrantes de la pareja se preocuparon por la salud del pequeño Santino, y acudieron tres veces, al menos, a centros médicos de la zona para una atención adecuada. Según los alegatos que se presentaron días atrás, para las abogadas defensoras Santino falleció por una “sepsis generalizada” debido al retraso del diagnóstico y tratamiento necesario que se realizó por parte del personal médico que atendió al menor durante aquel fin de semana y no los “supuestos golpes generados por terceros o el abandono de persona” que acusaba la fiscalía.
