El politólogo creador de ese espacio político, profesor en varias universidades, ensayista y político español, habló sobre el “vaciamiento de la democracia” que se impone a partir de gobiernos neoliberales que resignan las soberanías nacionales y que se someten a los mandatos de organismos supranacionales que están por encima de la democracia y por tanto se convierten en herramientas que niegan la propia democracia.
Ante un audiotorio colmado que seguía su exposición con suma atención, Juan Carlos Monedero, brindó una clase magistral en el cine auditorio “Tita” Merello de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). Se trata del politólogo, profesor en varias universidades, ensayista y político español, exsecretario de Proceso Constituyente y Programa de Podemos y fundador de ese movimiento político de España, que sorprendió con su aparición en 2014 ante la crisis de representación de los partidos tradiciones.
Si bien el nombre de la disertación era “Democracias en el Sur en debate”, en alusión a la experiencia de 15 años de gobiernos nacional-populares y progresistas en Sudamérica y al regreso creciente regreso de gobiernos neoliberales en la región, su análisis no pudo escapar también a la situación de la democracia a nivel global.
En ese sentido, sostuvo que asistimos a una paradoja: “Nunca hubo tanto consenso acerca de la democracia, pero nunca ha estado tan vacía la democracia. Nunca hubo tanta gente dispuesta a declararse ‘demócrata’. Y nunca hubo en lo que llamamos ‘democracia participativa’ tan poca capacidad de tomar decisiones soberanas”. Y ese fenómeno lo atribuyó, entre otras cosas pero principalmente, a que la caída del Muro de Berlín rompió con el eje derecha-izquierda.
“El debate ideológico fue reemplazado por el pensamiento tecnocrático. Las discusiones que antes las zanjábamos en términos ideológicos, ahora serán sustituidas por técnicos que nos dirán ‘qué hay que hacer’. Esa condición técnica se expresa en el crecimiento de organismos internacionales que sustituyen a los propios gobiernos: se trata del FMI, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio, que no se someten a criterios democráticos; que por tanto cuando le están doblando el brazo a nuestros gobiernos supuestamente democráticos, están por encima de la democracia y por tanto se convierten en herramientas que niegan la propia democracia”, indicó.
Y agregó: “Ellos tienen claro (los organismos supranacionales y los fondos buitre) que elementos que en nuestros países tendrían confrontación popular, cuando vienen mandatados por organismos supranacionales, los aceptamos acríticamente”.
Ya en relación a la historia reciente de Sudamérica (Monedero fue asesor de los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia), el politólogo español resaltó que no bastó “con realizar políticas que han sacado a 72 millones de personas de la pobreza. La realidad nos indica que muchos ciudadanos han optado por votar a sus ‘verdugos’”.
En ese punto, sostuvo que Estados Unidos y las expresiones neoliberales locales “utilizan el miedo” para condicionar a los votantes. “La impunidad de los poderosos es posible por la desmoralización”, sostuvo. Y señalò que en ese punto cuentan con dos herramientas “aliadas y vitales”: los poderes judiciales y los medios masivos. “A través de estos últimos, el neoliberalismo se ha vuelto un gran generador de sentido común”, señaló. Eso, según él, se vio con gran elocuencia, en Brasil, con el golpe parlamentario a Dilma Rousseff.
Monedero opinó que, para oponerse a los organismos internacionales y defender las soberanías nacionales, fueron muy fructíferas las creaciones de UNASUR, CELAC y el Banco del Sur, aunque se lamentó que este último proyecto no pudo avanzar más: “Si América Latina ha sacado a 72 millones de personas de la pobreza es porque ustedes no han estado solos. Porque las democracias populares se apoyaban unas a otras frente a unos Estados Unidos que no las quiere juntas, y unas oligarquías nacionales que tampoco quieren que los defensores de la democracia encuentren apoyos en otros países”.
Para cerrar, sostuvo que para que vuelvan al poder expresiones progresistas en la región se “debe mejorar la comunicación” y centrar las propuestas en “la esperanza” para sobreponerse “al miedo” que proponen los gobiernos neoliberales. “Esperanza y miedo son las dos principales variables con las que transcurre la vida humana: la esperanza deberá vencer al miedo”, cerró.