El Colegio de Trabajadores Sociales de Lomas de Zamora (CATSLZ) festejó ayer el fin de año con una cena que ofreció en el bodegón del Centro Cultural Padre Mugica. Durante el encuentro, los referentes de la entidad de profesionales destacaron los logros del colegio en el marco de un año que señalaron como del “achicamiento del Estado”.
Además del presidente del CATSLZ, Leonardo Martone, estuvieron presentes los principales dirigentes del espacio de trabajadores sociales “La Celeste y Blanca Construye”.
Martone aseguró que su asunción es “una gran responsabilidad y es un orgullo” y destacó la importancia que tuvo en este año las elecciones de las autoridades. “Tuvimos la oportunidad de elegir a los representantes. Para nosotros es algo natural pero en ningún colegio se da como en Lomas de Zamora y tuvimos la posibilidad de tener otra alternativa con la otra lista que se presentó”, sostuvo.
En cuanto al balance anual de las iniciativas llevadas a cabo por el Colegio, afirmó que este año se matricularon “más de 80 nuevos colegas a pesar de la situación que se está viviendo a nivel país”. Y aseguró: “Este año estamos padeciendo una situación a nivel general bastante complicada, 40% de devaluación que afecta el poder adquisitivo de todos nosotros, nuestra profesión tiene un problema estructural que debemos cambiarlo que es el pluriempleo, los que recién empiezan tienen que tener dos o tres trabajos. Hay compañeros que tienen dos trabajos a los que les están diciendo que tienen que renunciar a un cargo, lo que atenta contra nuestros ingresos y debemos buscar la solución de manera colectiva”.
Martone no quiso dejar pasar los problemas contractuales que sufren los trabajadores por políticas implementados por los gobiernos nacional y provincial. “Para fines de abril se vencían un montón de contratos de trabajo que dependían del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y los compañeros que trabajaban ahí no sabían si iban a poder seguir trabajando. Por eso iniciamos este año con la organización de una mesa de trabajo que apuntaba a defender a los colegas que estaban siendo echados de sus trabajos”, explicó.
Gracias a dichas iniciativas, se generaron comisiones de trabajo y en conjunto “con la lucha sindical y de distintos sectores se logró poder tener estos contratos hasta el 31 de diciembre”. Pero, a pesar de los esfuerzos generados en todo el año, aseguró que “en 30 días vamos a estar de nuevo en una etapa difícil y la lucha va a resurgir”.
Por otra parte, Martone señaló que la profesión de trabajador social es llevada adelante en un 90 por ciento por mujeres y eso tiene su impronta. “Han cambiado en estos últimos tiempos los destinos de muchas patrias. La patria argentina ha sido transformada por la lucha de las mujeres, y para nosotros eso es muy importante” aseguró. Además, desde su lugar en el Colegio, impulsaron la lucha de género mediante trabajo de capacitación y cursos de género, presencia en juicios por femicidio y movilizaciones.
Por su parte, Laura Berardo, a cargo de las relaciones institucionales del Colegio y principal referente de la lista “Celeste y Blanca Construye, enfatizó que para ellos “es un orgullo haber podido lograr las condiciones para que el colectivo o el grupo de compañeros profesionales encuentren un lugar para participar y organizarse, que no se encuentren solos como había sucedido en la década del 90. En esa época que muchos funcionarios de hoy toman como modelo lograron fragmentarnos profesionalmente “.
En esta línea, consideró que “el haber podido construir este espacio para no sentir esa fragmentación nos hace sentir más fuertes para lo que viene. Vamos a enfrentar un fin de año difícil pero tenemos que fortalecer la convicción para el año que viene. Esto es sólo una batalla, no todo está perdido, pero tenemos que organizarnos”.
“Hoy, en esta nueva etapa, además de discutir dentro de los colegios de profesionales, intentamos debatir en la sociedad junto con los 1200 profesionales en la región y 15 mil matriculados en Provincia”, sostuvo Berardo. Y aseveró: “Hay que destacar el potencial, hay un colectivo profesional muchísimo más grande que les permite pensarse como sujetos de derechos y capacidad de transformar la realidad y protagonista de los procesos de cambio”.
Para finalizar, la dirigente indicó que hoy, en la profesión, “buscamos ámbitos que puedan elevar la voz de los que somos trabajadores sociales, dentro del proceso de crecimiento” y resaltó que, gracias al espacio que el Colegio formó con los profesionales, “podemos encontrarnos acá y fortalecernos, mirar para adelante, y recuperar el verdadero concepto de alegría”.
