El diputado nacional demostró que sigue comandando desde el Congreso al distrito de Almirante Brown y mandó a pedir la renuncia de cinco funcionarios que militan en el espacio del vocero de Sergio Massa. La decisión fue en reprimenda a la falta de apoyo del rector de la UNLZ a la candidatura a gobernador del ex intendente. “Quiere vender caro su retorno al distrito”, advirtieron en el entorno del líder del Frente Renovador.
El diputado nacional Darío Giustozzi ordenó echar a cinco funcionarios que prestaban servicios en el municipio de Almirante Brown y que militan en el espacio que conduce el rector de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Diego Molea. La decisión fue por la falta de respaldo del lomense a la candidatura a gobernador del browniano.
Fuera de funciones quedaron el subsecretario de Derechos Humanos, Claudio Frei; el director de Derechos Humanos, Sergio Gianturco; el coordinador de Pueblos Originarios, Hernán Czerniawski; la coordinadora de Igualdad de Oportunidades, Analía Pignone; y a Lía Barros, una abogada del área de asesoramiento jurídico gratuito.
La salida de los funcionarios relacionados al área de Derechos Humanos se concretó a sólo unos pocos días de cumplirse el 29° aniversario del sangriento golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, lo que deshabitó las actividades programadas y echó un manto de dudas sobre el compromiso de Giustozzi sobre la Memoria, Verdad y Justicia, que quedó opacado por la interna política de su espacio.
Según fuentes cercanas a Sergio Massa, la estrategia del ex intendente de Almirante Brown tiene un Plan A: provocar la salida de Francisco De Narváez del Frente Renovador debido a que se convirtió en su principal rival en el camino a la candidatura provincial, luego de haber bombardeado el arribo del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, al espacio opositor.
No obstante, ese análisis tiene una alternativa o Plan B: “Cobrar caro el retorno al municipio porque no le dan las encuestas para pelear por la Provincia”.
En cualquiera de los dos casos, Massa evitó aún tomar posicionamiento aunque el estallido de la interna en momentos en que el FR intenta un retorno a la escena mediática y política tras el efecto de la unidad PRO-UCR “incomodó” al candidato presidencial del peronismo disidente.
Otra situación que explotó dentro del massismo es la confirmación de que, a pesar de la renuncia formal, Giustozzi “sigue gobernando desde afuera a Almirante Brown y eso irrita mucho a los vecinos porque se dan cuenta de que fueron engañados con una puesta en escena”, se quejaron desde el búnker de Massa.
La confrontación del jefe del bloque del FR en el Congreso Nacional con Molea -vocero de Massa en el armado electoral del oriundo de Tigre- provocó un clima de incertidumbre en la región aunque el rector universitario evitó confrontar con el ex intendente y se llamó a silencio.
El pedido de renuncia a los funcionarios moleístas llegó de parte del secretario de Educación, Cultura, Derechos Humanos y Deportes de Almirante Brown, Jorge Herrero Pons. “Me llamó y me dijo que no había nada personal, sino que era una decisión política porque con Molea las cosas estaban muy mal”, confirmó Frei.