En medio de la crisis del Hospital Garrahan y de los fuertes cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei por los recortes presupuestarios en el área de Salud, el secretario general de CICOP (Asociación de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires), Aníbal Aristizábal, advirtió por la situación «catastrófica» del sistema sanitario y cómo el impacto del desfinanciamiento de Nación, repercute también en la Provincia. «Estamos hablando que hay un colapso del sistema de salud«, manifestó.
En diálogo con DiarioConurbano.com.ar, el dirigente de CICOP explicó las consecuencias derivadas de la restricción de fondos nacionales en el sistema provincial de Salud que en la Región Sanitaria VI (que abarca los municipios de Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Almirante Brown, Berazategui, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Ezeiza y Quilmes) cuenta con 28 hospitales y Unidades de Pronta Atención (UPA) de gestión pública.
«La Nación adeuda a Provincia 8 billones de pesos de fondos coparticipables que no fueron transferidos a la Provincia y eso atenta contra la posibilidad de garantizar el derecho de acceso a la salud, que insume complejidad, estudios, aparatología, profesionales», planteó el dirigente de CICOP.
Además de hacer foco en el desfinanciamiento al que se encuentra expuesto el área de salud pública, que además de repercutir en el mantenimiento de infraestructura y la adquisición de aparatología, impacta fuerte en los salarios del personal del sector, Aristizábal apuntó contra la desregulación masiva del área y sus consecuencias negativas para garantizar el correcto acceso al derecho a la salud.
«Desde la postpandemia, Milei vino a dinamitar, a empeorar todo lo que ya estaba mal. La salud está fuertemente golpeada por las políticas de Nación. Muchas personas que tienen obras sociales se van a atender a hospitales públicos, lo que contribuye a la saturación del sistema y esto es solo una pequeña muestra de cómo las políticas de desregulación y desfinanciamiento llevan al colapso del sector», señaló.
Si bien Aristizábal remarcó que el enfoque de gestión de la salud pública desde la administración provincial es completamente distinto al de Nación admitió que no puede haber un proyecto sanitario bonaerense exitoso, sino se enmarca dentro de un proyecto de salud nacional que vaya en la misma dirección.
«Tenemos que tener decisión política para avanzar en el financiamiento de la salud pública. El sector público tiene que ordenar el sistema de salud, tiene que ser el eje integrador del sistema de salud. Lamentablemente, el gobierno nacional no tiene interés alguno en garantizar ningún derecho, sólo creen en que los ricos sean más ricos», aseveró.
A modo de ejemplo del desmantelamiento de la salud pública a nivel país, Aristizábal denunció el despido de profesionales de la salud en la dirección de epidemiología, en medio del rebrote de sarampión, del cual hasta el momento la cartera de Salud nacional confirmó 32 casos positivos.
«El Gobierno no tiene interés de invertir, una de las primeras áreas que atacó en el Ministerio de Salud fue la dirección de epidemiología, a las personas que se encargaban de hacer los registros, ahora tan necesarios en medio del retorno de los casos de sarampión, una enfermedad que ya creíamos erradicada», expresó.