Se desconfían pero están decididos a avanzar en el Conurbano. Mauricio Macri y Gustavo Posse empezaron a desembarcar y a formar bloques de concejales propios en distintos distritos. En Echeverría, el vecinalismo se abrió del Frente Renovador y amenaza hacer lo mismo en Brown. El PRO también dará pelea y apostará fuerte a sus candidatos. Con problemas en Echeverría, el Frente para la Victoria confía en recuperar Almirante Brown, más allá de las internas que dividen a los precandidatos.
PANORAMA // Por Alejandro Córdoba
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Luego de un par de años en donde todo estuvo circunscrito a la disputa en el Frente para la Victoria y el Frente Renovador, en Almirante Brown y Esteban Echeverría ven con preocupación el avance del PRO, fortalecido por el avance de Mauricio Macri como precandidato presidencial, el aporte del vecinalismo de Gustavo Posse y la alianza con un sector importante del radicalismo. Kirchnerismo y massismo temen que el mapa político que se va conformen complique la gestión y trabe el trabajo en los concejos deliberantes en un año electoral que arrancó movido.
En Echeverría, la noticia de la semana fue el anticipado alejamiento del bloque del massismo de los vecinalistas Pablo Losada y Gabriela Bacchetto. La jugada incluyó dos consejeros escolares, lo que debilitó aún más al Frente Renovador. Más allá de la lectura a nivel local, la jugada marca la decisión del intendente de San Isidro, Gustavo Posse, de disputarle al macrismo – su nuevo aliado – los principales distritos del Conurbano en las PASO de agosto próximo.
“Si Macri y Posse avanzan en las encuestas se va a complicar contener a algunos concejales”, admiten por lo bajo tanto desde el oficialismo como desde la oposición. Por caso, en menos de un año el bloque del massismo echeverriano creció y perdió integrantes.
Si bien la “Ola Amarilla” es un fenómeno que todos aceptan, la pelea entre el possimo y el macrismo será muy fuerte en la mayoría de los distritos. “Esto no es Lanús, está claro pero al PRO le falta militancia”, disparan desde el vecinalismo de Echeverría. No obstante, en el macrismo confían en el arrastre de votos de Macri y la intensificación de la campaña en estos meses.
El temor en el oficialismo de Echeverría es, justamente, el crecimiento de la oposición más allá del espacio político en donde se ubique. “Fernando (Gray) tiene una imagen gastada, lógica de cualquier gestión, encima no dejó crecer a nadie. Eso lo vamos a terminar pagando”, confió un concejal kirchnerista de Echeverría.
El intendente también está preocupado por sus alianzas a nivel nacional. Mientras crece el protagonismo de Florencio Randazzo, Gray mantiene una línea, no muy sólida, con el gobernador Scioli. Más allá de lo que marquen las encuestas, deberá encuadrarse en la Ola Naranja.
En Almirante Brown, la alianza Posse-Macri ya está golpeando la gestión que aún maneja, desde las sombras, el diputado nacional Darío Giustozzi. Todas las fuentes consultadas aseguran que Mario Fuentes, un concejal de peso del Frente Renovador, ya tiene arreglado su paso – o retorno – al vecinalismo de Gustavo Posse.
El intendente de San Isidro busca competirle al macrismo en el distrito, encabezado por el funcionario porteño de Educación, Carlos Regazzoni. Como en Echeverría, el vecinalismo confía en el conocimiento de Fuentes de la política local, mientras que en el PRO se preparan para instalar fuerte la figura del candidato, con un alto perfil técnico.
En este distrito hay un dato que no es menor para el armado Macri-Posse: el radicalismo aliado aún tiene peso territorial y buscará un lugar en las listas.
El debilitamiento de la gestión del massismo de Brown se ha visto profundizado en los últimos días por denuncias en torno al manejo de fondo para escuelas. En el kirchnerismo están cada vez más atentos a lo que puede generar el PRO que a las posibilidades electorales del Frente Renovador de renovar su mandato.
Con Cascallares lanzado con el apoyo de casi todos los sectores del kirchnerismo, Martín Arias Duval y Mariano San Pedro, soldados de Randazzo en el distrito, se van quedando con poco margen de juego y dependen cada vez más de la suerte electoral del ministro del Interior y Transporte.
Las diferencias en el Frente para la Victoria de Brown están cada vez más claras. En los actos y recorridas que comienzan a multiplicarse, nunca coinciden todos los precandidatos.
De esta manera, la principales fuerzas – kirchnerismo y massismo – intentan ordenar sus filas sin desatender el crecimiento de la alianza Macri-Posse-UCR, que parece obligar a todos los actores a estar atentos y mirarse desconfiadamente.