Próximo a cumplir 6 meses desde su inicio, el conflicto en la histórica gráfica Morvillo, situada en el partido de Avellaneda, continúa sin una resolución clara en el horizonte, con la fábrica tomada por parte de los trabajadores que exigen la continuidad productiva y una respuesta firme al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, tras 180 días de incertidumbre y un derrotero judicial que sigue su avance en la vía comercial, donde se espera el remate del inmueble para el próximo 15 de septiembre. «Vamos a seguir esta lucha hasta el final«, expresó Sebastián Rodríguez, delegado de la fábrica.
Con más de 200 familias empleadas de manera directa por la fábrica, y otras decenas de puestos laborales indirectos, el próximo 25 de agosto se cumplirán seis meses del inicio de la toma de la empresa por parte de los trabajadores que manifestaron su «decepción» con el Gobierno provincial por la falta de intervención y respuesta en el conflicto.
«No tuvimos una respuesta oficial sobre la recuperación de la fábrica y la continuidad laboral de los trabajadores. El Gobierno de Axel Kicillof ya dejó en claro que no está en sus plenos preservar los puestos de trabajo ni rescatar a las empresas cerradas», aseguró Rodríguez en diálogo con DiarioConurbano.com.ar y continuó su descargo contra la falta de respuesta del gobernador: «Estaba dispuesto a comprar aerolíneas y ahora no quiere poner dos mangos para recuperar Morvillo«.
El delegado de la gráfica planteó la posibilidad de expropiar la fábrica y darle una utilidad social a la empresa, ya sea en la fabricación de manuales escolares, folletería, boletas electorales, todo en pos de garantizar su continuidad productiva. «Queremos presentar un proyecto de expropiación que garantice los saldos indemnizatorios en los procesos que correspondan. Lamentablemente el gobierno provincial no nos dio nunca una respuesta sobre esto», sostuvo.
Las críticas de Rodríguez no se limitaron a Kicillof y alcanzaron también a la Federación Gráfica Bonaerense, a quienes acusó por no apoyar a los trabajadores en la lucha y por realizar actos vandálicos contra los empleados que participaban de la toma y denunció el desvío de alimentos que iban destinados a los trabajadores de la fábrica. «Sabemos que el Ministerio de Desarrollo nos envío 3 mil kilos de alimentos, que se los hizo llegar a la Federación Gráfica, y de esos 3 mil kg, sólo llegaron 1800. Es decir que se ‘perdieron’ 1200», indicó.
De cara a lo que viene, y con fuertes cuestionamientos al plan de ajuste de Javier Milei, el delegado de Morvillo ratificó la voluntad de los trabajadores de continuar la lucha hasta las últimas consecuencias para lograr la continuidad de los más de 230 trabajadores gráficos que prestan servicio en la fábrica. «Sabemos que es una lucha es extremadamente dura y difícil, pero es la lucha que tenemos que dar. Vamos a seguir hasta al final, hasta donde nos permita llegar la lucha de clases«, concluyó.