Trabajadores de la planta de fabricación de tubos de acero para oleoductos y gasoductos Siat Tenaris, ubicada en la localidad lanusense de Valentín Alsina, se mantienen en alerta tras la amenaza de cierre de la unidad productiva realizada por la gerencia de la compañía perteneciente al grupo Techint, de Paolo Rocca. «Estamos en una situación muy complicada y no vemos en el gobierno nacional una intención de defender a la industria», planteó Dylan Paz, integrante de la UOM Avellaneda y delegado de la comisión interna.
Alrededor de 400 puestos de trabajo de forma directa se encuentran comprometidos ante la amenaza de cierre de la planta de Tenaris Siat en Valentín Alsina. Número que puede hasta triplicarse si se toman en cuenta los empleos indirectos y los servicios que giran en torno al movimiento de la fábrica y de sus operarios.
«Nosotros nos enteramos de esta situación por los medios de comunicación, cuando la empresa salió a hablar y a decir esto, no sabíamos nada. Hasta hace dos semanas atrás estábamos organizando cómo se iban a ordenar las vacaciones de los compañeros en la planta«, manifestó Paz a DiarioConurbano.com.ar.
La unidad fabril abocada a la producción de tubos de acero (sin costura y con costura) para la industria energética, que supo contar con tres turnos activos durante la realización de las obras correspondientes al gasoducto «Néstor Kirchner«, enfrenta hoy un panorama de total incertidumbre. La advertencia del CEO de Techint, Paolo Rocca, fue contundente: si la empresa no gana la licitación del gasoducto entre Vaca Muerta y Río Negro para transportar Gas Natural Licuado (GNL), la cortina se baja.
«Estamos a la expectativa de lo que suceda. El argumento de la empresa es que si se repite la dinámica de las últimas licitaciones, donde por la apertura de importaciones se facilita la entrada de tubos de países como India, España y China, con el que no podés competir, se cierra la fábrica», advirtió Paz al tiempo que apuntó contra la desregulación comercial impulsada desde el Gobierno de Javier Milei.
«No vemos un Gobierno nacional con intención de defender a la industria, a los trabajadores. De sostener un país independiente y lamentablemente, no se avizora que esto cambie, y eso te deja dependiente de lo que pueda hacer Estados Unidos u otras potencias con la industria, con los recursos naturales del país», planteó.
Lo que viene
Si bien, no hay una fecha límite definida con certeza sobre un eventual cierre de la fábrica, Paz destacó las acciones gremiales que se llevan a cabo con la finalidad de dar a conocer la problemática y organizar a los trabajadores de cara a la agudización del conflicto y, en ese marco, remarcó la disposición de lucha de los trabajadores para evitar el cierre de la unidad productiva.
«La creatividad obrera ante los problemas no tiene límites, así que golpearemos las puertas que haga falta golpear para sostener las fuentes de ingreso de los compañeros. Nosotros no tenemos problemas en sentarnos a discutir las condiciones, pero si el Gobierno nacional continúa con esta postura, es complicado. La única manera de salir de esta situación es con la unidad de los trabajadores de la UOM, de los sindicatos, no hay otra manera», concluyó.