A 9 años del asesinato del mecánico de Temperley Diego Litarowicz, la Policía detuvo a un prófugo por el caso. El hecho estaba impune luego de que un sospechoso del homicidio fuera absuelto en un juicio oral, en 2018.
Litarowicz – apodado “Rulo” – fue asesinado en diciembre de 2016 por tres delincuentes – dos hombres y una mujer – frente a su casa, en el barrio San José, en Temperley, al resistirse a que le robaran la camioneta.
Fuentes de la investigación informaron a DiarioConurbano.com.ar que esta semana, personal de la DDI de Lomas de Zamora que se encontraba trabajando para dar con uno de los imputado logró dar con el sujeto, identificado como Germán Daniel Ruíz, de 31 años.
Sobre este hombre pesaba una orden detención emanada de la UFI 11 de Lomas de Zamora que quedó a cargo de la causa.
Ruíz fue detenido en la vía pública, precisamente en Bolaños, entre Coronel Rondeau y José Chorroarin, en Monte Chingolo, Lanús Este.
Las fuentes consultadas indicaron que el sujeto quedó imputado por “homicidio agravado criminis causau y robo agravado por el uso de arma de fuego”.
El caso
El 12 de diciembre de 2016, alrededor de las 21, Litarowicz – al que apodaban “Rulo” – estaba sacando su Volkswagen Amarok de su casa ubicada en La Calandria al 3000, en el barrio San José de Temperley. Junto él estaban algunos de sus familiares.
En ese contexto, frenó un auto color gris del que bajaron dos hombres y una mujer armados. Los ladrones le exigieron el vehículo y el mecánico opuso resistencia frente a uno de los asaltantes.
Litarowicz recibió un balazo en la pierna, y los delincuentes escaparon con su vehículo y aquél en el que llegaron. El hombre fue internado de urgencia en el Hospital Gandulfo. Allí, como consecuencia de la herida, debieron amputarle una pierna.
Luego fue trasladado a la Clínica Paso de Temperley para regresar días más tarde al Gandulfo.
Litarowicz falleció el 25 de diciembre por la noche como consecuencia de una gravísima infección en la pierna, donde había recibido el balazo.
La noticia generó una fuerte conmoción en su barrio donde los vecinos organizaron masivas marchas en reclamo de seguridad y del esclarecimiento del caso.
Los primeros días, por orden de la fiscal del caso, Lorena González, se detuvo a Julián Ignacio Robles como uno de los imputados del crimen. A pesar de tener antecedentes por robo, la familia de la víctima siempre dudó de la responsabilidad efectiva del detenido en el crimen.
Finalmente, esta sospecha fue confirmada cuando, en 2018, un tribunal oral absolvió a Robles por el homicidio del mecánico.