La ciudad de La Plata se encuentra en alerta tras conocerse dos brutales ciberestafas que tuvieron como víctimas a mujeres de la tercera edad. Bajo la promesa de beneficios exclusivos y descuentos en medicamentos, delincuentes lograron sustraer un total de 4 millones de pesos, obligando incluso a una de las víctimas a tomar un préstamo personal que ahora debe devolver.
Caso 1: La trampa de la «validación técnica»
Una mujer de 72 años cayó en el engaño tras hacer clic en un anuncio de Facebook que simulaba ser de una reconocida empresa de telecomunicaciones. El proceso fue quirúrgico:
- Contacto por WhatsApp: Un supuesto asesor la guio para descargar aplicaciones de control remoto.
- Videollamada engañosa: Los delincuentes, mediante ingeniería social, la convencieron de ingresar a su home banking.
- Endeudamiento: La forzaron a pedir un préstamo de $1.500.000 y un adelanto de haberes de $121.000. Todo el dinero fue transferido a cuentas de terceros en minutos.
Caso 2: El falso beneficio de IOMA
La segunda víctima, de 74 años, fue contactada tras interesarse en una publicidad que ofrecía «cobertura total en remedios crónicos» de la obra social IOMA. En este caso, el estafador —con acento extranjero— le solicitó realizar «transferencias de activación». La mujer realizó dos envíos que sumaron $1.600.000 antes de advertir que se trataba de un fraude y cortar la comunicación.
Alerta de Seguridad: Los estafadores están utilizando anuncios pagados en redes sociales para captar víctimas, aprovechando la confianza en marcas oficiales como IOMA o empresas de servicios.
H2: El antecedente que estremece: $10 millones robados
El fenómeno no es aislado. Recientemente, un jubilado en San Juan sufrió el robo de $10.000.000 tras ingresar sus claves en un link de descuentos de supermercados. El banco detectó movimientos sospechosos semanas después, cuando la cuenta ya había sido vaciada mediante transferencias sucesivas a billeteras virtuales.
Cómo prevenir: Manual de defensa ante ciberestafas
Para evitar caer en estas redes, especialistas en delitos informáticos de la UFI de Delitos Informáticos recomiendan:
- Nunca compartir claves: Ninguna entidad oficial o empresa privada solicita contraseñas, tokens o códigos por teléfono o WhatsApp.
- Desconfiar de los «adelantos»: Si para recibir un beneficio te piden que transfieras dinero primero, es una estafa.
- Cuidado con las videollamadas: Los delincuentes las usan para ver tus credenciales o grabarte realizando operaciones.
- Verificar los perfiles: Las cuentas oficiales en redes sociales suelen tener el tilde azul de verificación.