El padre del joven baleado por la espalda por un policía retirado, en Villa Diamante, el pasado 16 de este mes, afirmó que teme que el hombre que disparó quede en libertad. El muchacho – Matías Martínez – salvó milagrosamente su vida y permanece internado.
Cabe recordar que ese 16 de julio, alrededor de las 20, cuatro delincuentes en dos motos interceptaron a un mujer que iba con su hija en su nuera, cuando estaba por ingresar en su vivienda de Molinedo al 3200, en Villa Diamante.
Los delincuentes escaparon tras llevarse los celulares y la cartera de una de las víctimas. Al lugar llegó rápidamente personal policial que empezó a tomar la denuncia y a conversar con testigos en la puerta de la vivienda.
En ese contexto, pasaron por el lugar cuatro motos motos en las que se movilizaban cuatro jóvenes. “Son ellos”, gritaron dos de las tres víctimas del anterior robo. Cuando los policías se aprestaban a perseguir a los presuntos ladrones, escucharon dos disparos.
Uno de los motociclistas – Matías Martínez, de 19 años – cayó a la calle mientras que los otros tres fueron detenidos, dos de 18 y uno de 19 años. Ninguno de ellos llevaba armas.
Luego, los uniformados que los disparos los había hecho el esposo de la víctima del robo, un policía de la Bonaerense, retirado, de 65 años, identificado como Eduardo Badia. El hombre no tenía la documentación del arma que utilizó.
El fiscal Jorge Grieco, de la UFI 2 de Lanús, dispuso la detención de los cuatro jóvenes y del policía retirado hasta que se determine con exactitud lo ocurrido.
A las pocas horas, Matías Martínez fue internado, dos de sus amigos liberados, mientras que el restante quedó detenido porque llevaba una campera “similar” a la de los asaltantes. También quedó tras las rejas el ex policía que le disparó por la espalda a los jóvenes.
Matías Martínez fue internado y operado en el Hospital Evita de Lanús, donde se repone favorablemente. Su padre, Claudio Martínez, dialogó con DiarioConurbano.com.
“Este hombre – por Eduardo Badía – no respetó ni siquiera la intervención de los policías que llegaron a tirar balas de goma después de sus disparos. Es más no le creían a mi hijo que estaba herido porque no se habían dado cuenta que otra persona había disparado también”, narró Martínez.
Claudio Martínez calificó lo sucedido como “una pesadilla con suerte”, y destacó la labor del fiscal Grieco. En tanto, lamentó que uno de los amigos de su hijo haya quedado detenido porque tenía una campera roja, similar a los ladrones que le habían robado la cartera a la esposa del imputado de tentativa de homicidio.
“No hay testigos. Nosotros sabemos que es buen pibe. Espero que no lo sigan manteniendo detenido sólo por la coincidencia de la campera”, expresó.
Martínez lamentó que la familia de Badía no se haya acercado a disculparse ni saber la salud de su hijo. “Me preocupa que se hombre pueda quedar totalmente libre porque les disparó a cuatro chicos por la espalda, sin motivo”, argumentó.
El hombre dijo que su hijo quedó sin posibilidades de seguir trabajando por el momento y perdió el año de sus estudios para Despachante de Aduanas.
