Los delincuentes que cometieron el secuestro que terminó con un matrimonio y un delincuente muerto, este sábado en Temperley, llevaban un Handy con frecuencia policial y venían de cometer una entradera en la zona. En tanto, las pericias determinaron que la pareja murió a raíz del choque del auto en el que la llevaban cautiva y no por el tiroteo previo.
De acuerdo al resultado preliminar de las autopsias realizadas en las últimas horas a los cadáveres de Josefa Eva Carrozzieri (67) y su esposo Braulio Obdulio Herrera (70), ambos murieron por las lesiones sufridas en la colisión, al igual que uno de los asaltantes, y ninguno presentaba heridas de arma de fuego.
Por su parte, los peritos de Gendarmería Nacional secuestraron dentro del Peugeot 208 una pistola 9 milímetros y otra .380, ambas con la numeración limada, un «handy» con la frecuencia policial, dinero y otros objetos de valor; estos últimos robados en la entradera.
Según las fuentes judiciales, todo comenzó alrededor de las 19.40 del sábado, cuando el matrimonio arribó a bordo de su Volkswagen Gol a la casa de un familiar situada en Carlos Tejedor al 800, en la localidad de Temperley, de Lomas de Zamora.
Marcela, una vecina de las víctimas, contó esta mañana a la prensa que la pareja había ido a visitar a un «consuegro» con el que «siempre se reunían».
En esas circunstancias, el matrimonio fue interceptado por tres delincuentes armados que se movilizaban en un Peugeot 208 negro que había sido robado el 17 de mayo último en el vecino partido de Almirante Brown.
Las fuentes precisaron a Télam que en ese vehículo los asaltantes habían cometido minutos antes un robo bajo la modalidad «entradera» en la vivienda de un hombre de 43 años que reside en la calle Zuviría al 30, de Temperley.
Los delincuentes secuestraron al matrimonio y los obligaron a subir al auto, en el cual Carrozzieri quedó ubicada en el asiento trasero del lado del conductor junto a dos de los asaltantes y su esposo en el del acompañante.
Antes de huir con las víctimas, los captores le dijeron a uno de los hijos de éstas que juntara dinero para pagar un rescate, el cual se negoció en 15 mil pesos a pagar en esquina de Solís y Rivadavia, de Lomas de Zamora.
Pero antes de efectuar el pago, el hijo se cruzó con un patrullero que pasaba por el lugar y alertó a los efectivos de la situación, por lo que se le dio intervención al personal del gabinete antisecuestros de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Lomas de Zamora.
Paralelamente, policías de la comisaría 6ta. de dicha jurisdicción advirtieron el paso del Peugeot 208 negro que había sido denunciado por la víctima de la «entradera», por lo que comenzaron a perseguirlo sin saber que a bordo del mismo iba el matrimonio secuestrado.
Durante la persecución, los delincuentes dispararon al menos ocho veces contra los policías del patrullero que realizaron algunos disparos intimidatorios, hasta que al llegar a La Calandria, entre avenida República Argentina y San Juan, el conductor del auto robado perdió el control del mismo y chocó contra un árbol.
En ese cruce de calles hay un arroyo entubado y que se cree que el auto salió despedido al pasar a alta velocidad por un montículo de tierra.
Y tras la colisión, los policías hallaron dentro del auto a los tres muertos: Carroriezzi en el asiento trasero, Herrera en el del acompañante y el delincuente en el del conductor.
Mientras que los otros dos asaltantes yacían lesionados al costado del cadáver de la mujer, por lo que luego de ser asistidos quedaron alojados en la comisaría San José a disposición del fiscal federal 2 de Lomas de Zamora, Sergio Mola; y del juez Federico Villena, quien dispuso que las autopsias se llevaran a cabo en la Morgue Judicial de la Nación, en esta Capital.
De acuerdo a los voceros, el delincuente fallecido fue identificado por como Oscar Enrique Crhistener, quien tenía antecedentes por robo y tenencia ilegal de arma de fuego; mientras que los otros dos apresados son Matías Ezequiel Maidana y Andrés Brizuela, aunque estos datos no habían sido confirmados hasta esta tarde por los pesquisas.
Los detenidos serán indagados mañana por el fiscal Mola y el juez Villena, con quienes colabora Santiago Marquevich, titular de la Unidad Funcional Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese) de la Procuración General de la Nación.
Los detenidos serán indagados por el «secuestro seguido de muerte» del matrimonio y la «tentativa de homicidio» de los policías a los que les dispararon.
Por su parte, los peritos de Gendarmería Nacional secuestraron dentro del Peugeot 208 una pistola 9 milímetros y otra .380, ambas con la numeración limada, un «handy» con la frecuencia policial, dinero y otros objetos de valor; estos últimos robados en la «entradera».
Además, los gendarmes secuestraron las armas de los dos policías que participaron de la persecución del auto de los delincuentes, el cual presentaba impactos de bala sólo desde el interior, producidos por los disparos que ellos mismos efectuaron en la huida.
La muerte del matrimonio secuestrado generó una gran consternación entre sus vecinos, quienes se reunieron durante la mañana frente a la casa de la pareja para reclamar justicia y mayor seguridad, criticaron a la Policía bonaerense y al intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. «Nos están matando a todos», señaló una mujer, mientras que uno de los vecinos, entre lágrimas, se preguntó: «¿Por qué tengo que venir llorar a un amigo?»
Por otro lado, Carmen, una prima de Josefa dijo a la prensa que las víctimas «no merecían tener un final así», que estaban juntos «desde los quince años» y eran «muy unidos con sus cuatro hijos y sus dos nietos».
A su vez, el comisario general Fabián Perroni, jefe de la Policía bonaerense, consideró el sábado por la noche que los delincuentes actuaron «con total desprecio a la vida la propia y la ajena».
