A una semana del brutal ataque a Lautaro Cárdenas en Lomas de Zamora, uno de los acusados permanece prófugo. Los allegados a la víctima sospechan que no es casual que no lo puedan encontrar ya que se trata del ex hijo de un ex policía, vinculo a la feria de La Salada, y quien fue condenado a tres años por extorsionar a comerciantes de ese complejo.
Facundo Arrieta, de 21 años, es el único prófugo por la brutal golpiza que dejó cerca de la muerte, hace una semana, a Lautaro Cárdenas. En el expediente, ya hay cuatro detenidos, dos mayores de edad y dos menores.
El prófugo es hijo de Oscar Arrieta, un ex policía que fue detenido en 2018, en Corrientes. La causa: estaba involucrado en una investigación sobre manejos turbios en La Salada que llevó tras las rejas a Jorge Castillo, el hombre fuerte de ese complejo.
Arrieta, en realidad, es tío de Gladys, la esposa de Castillo. En 2022, un tribunal de Lomas de Zamora lo condenó a tres años de prisión por extorsionar a vendedores de La Salada.
Facundo es el único acusado que sigue prófugo tras el ataque a Lautaro Cárdenas. “Puede ser que cuente con estructura para esconderse algunos días, a diferencia de los otros”, reconoció a DiarioConurbano.com, una fuente ligada a la investigación.
Tras la detención de los menores, el expediente se radicó en la UFI 6 de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas. La causa está caratulada como “tentativa de homicidio y robo”.
La otra novedad, que se conoció el último viernes, es que la familia Cárdenas estará representada por Fernando Burlando.
Los hechos
Un grupo de adolescentes de entre 15 y 16 años regresaba de una fiesta alrededor de las 6 del domingo último cuando son interceptados por otro grupo de jóvenes, que se movilizaban a bordo de un Volkswagen Bora y un New Beetle en Cid Guidi de Franc entre Zamora y Sommaruga.
Varios de los adolescentes lograron escapar del lugar del hecho, salvo Gonzalo de 15 años a quien le robaron sus pertenencias personales, Lautaro Cárdenas que había podido escapar volvió al ver la golpiza que estaba recibiendo su amigo y es ahí donde recibió tres botellazos en la cabeza.
Los jóvenes logran escapar y resguardarse en un centro de jubilados en la calle Constitución al ser perseguidos sin éxito por los atacantes.
Gonzalo y Lautaro, de 16 años, luego del hecho se encontraban lucidos ambos. No obstante, el mismo domingo por la tarde comienza a descomponerse Lautaro y es trasladado por su familia a la Clínica Boedo de Lomas de Zamora.
De allí fue derivado a un sanatorio de Belgrano, donde estuvo en terapia intensiva con una fractura de cráneo y un hematoma epidural avanzado causado por los botellazos recibidos.
Su estado de salud mejoró notablemente con el correr de los días y actualmente sigue internado pero en una sala común.
