Una mujer de 32 años denunció que fue víctima de una red virtual de trata. Al parecer, una persona, que se hizo pasar por una amiga, mediante mensajes de WhatsApp le prometió un puesto laboral y una vez que logró su confianza le pidió videos sexuales. La víctima asegura que varias chicas pasaron por lo mismo.

En diálogo con DiarioConurbano.com, la mujer explicó que hace un tiempo le robaron su celular y había perdido algunos contactos. El viernes se comunicó con ella una persona que decía ser su amiga y empezaron una conversación vía WhatsApp que duró unos días, pero todo terminó cuando le pidió videos sexuales.

“Una amiga con la que hace mucho que no hablaba se contactó conmigo y me preguntó si había dejado un curriculum en la estación de servicio donde ella estaba trabajando. Me dijo porque no se lo envié a ella. Así entré en confianza y la agendé”, relató.

Y alertó: “Te lo hacen muy rápido todo y caes. Le conté que dejé el curriculum en tal estación, pero no me acordaba. Ella me decía que se lo dejé por internet a Mica, que es de recursos humanos. Después, miré mi correo y encontré que una vez le envié un curriculum a una tal Micaela, en una página donde pedían playeras”.

Luego, según lo relatado por la joven, esta persona le comentó que era amiga de la hija de la dueña de la estación de servicio y encargada del lugar, y le prometió que hablaría con ella para que consiga el trabajo.

“Seguimos charlando y le conté cosas personales. Después, hablo con la encargada me pide que le envíe mi curriculum. Trabajan mucho la parte psicológica, te acomodan los horarios, el sueldo es muy bueno, de hecho la estación de servicio es una que está cerca de mi casa”, indicó la joven.

Tras varios mensajes y el pedido de un video íntimo despertó la sospecha de la víctima, quien más tarde buscó los dos números con los que se comunicaron con ella y descubrió que otras víctimas contaban lo mismo.

De inmediato se contactó con otras chicas que hicieron publicaciones en las redes sociales contando su experiencia. Todas coinciden en que podría tratarse de una red de trata y que todo comienza con un mensaje de una persona que se hace pasar por una amiga, una oferta laboral, el encuentro en estaciones de servicios, los videos sexuales y la amenaza de que tienen material íntimo.

“Te van envolviendo de a poco. En mi caso tenía que presentarme a trabajar el martes. Me enteré que otras chicas se presentaron y descubrieron que era todo mentira. La verdad no sabemos la finalidad, pero siempre son los mismos números”, cerró la joven.