La investigación por el atroz crimen de una niña de 10 años, ocurrido el 7 de enero último en Longchamps, apunta a dos sospechosos. El miércoles último la justicia de Lomas de Zamora tomó una decisión que parece marcar hacia dónde va la pesquisa: dispuso una orden de restricción perimetral para la ex pareja de la mamá de la víctima.
Joselin Mamani fue asesinada de casi 50 puñaladas, en su vivienda del barrio 14 de Febrero, en Longchamps.
El hecho fue descubierto por su madre. Ella había ido al banco y cuando regresó encontró a su hija muerta, en un charco de sangre.
Según informaron allegados a la investigación, la menor presentaba 32 heridas de arma blanca en su cuerpo, 17 en la cara. Así lo indicó la autopsia practicada al cuerpo de la menor en la morgue del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
La puerta de la reja de la vivienda, ubicada en la calle Silva al 1.500 del barrio 14 de Febrero, Longchamps, se encontraba abierta. No se detectó desorden ni faltaban objetos de valor, pero sí desapareció un juego de llaves que la mujer había dejado en la mesa de la cocina antes de salir.
“Hay testimonios que apuntan a dos sospechosos pero la fiscal entiende que aún no hay pruebas suficientes para ordenar detenciones”, indicaron fuentes judiciales a DiarioConurbano.com.
Si bien hay reserva sobre quiénes son los sospechosos, esta semana se registró un indicio fuerte sobre ese tema: la justicia dictó una orden de restricción perimetral para la ex pareja de la mamá de Joselin.
La fiscal de Lomas de Zamora Fabiola Juanatey espera reunir algunos testimonios más para confirmar o descartar la sospecha que pesa sobre las dos personas vinculadas a la víctima.
