La madre de un chico al que un policía le disparó y mató por la espalda en Banfield denunció que “nunca” se comprobó que el hombre haya sido víctima de un intento de robo. El oficial que estaba trabajando para una aplicación de viajes también mató a un joven en el hecho y será juzgado el año próximo por “exceso en la legítima defensa”.
El policía Thomas Valentín Zalazar será juzgado el año próximo por un tribunal oral de Lomas. En febrero de este año mató a Samir Sebastián Carballo, de 14 años, y a Federico Naim Jalil. Según la investigación, uno de ellos tenía una réplica de arma de fuego con la que habría amenazado al policía lo que habría desencadenado la balacera del policía.
Sin embargo, la madre de Samir Carballo, Antonia Lorena Vega, denunció que los chicos nunca quisieron robarle al policía. Y reclamó que en el juicio oral se lo condene por “homicidio calificado”.
“En la secuencia de los hechos, el policía frenó con la moto, Federico Jalil se le acerca y le pregunta a quién busca, y directamente le dispara. Ese balazo le impacta a Jalil y roza a mi hijo que estaba sentado a unos metros”, relató la mujer, en diálogo con DiarioConurbano.com.ar.
En esa línea, contó que su hijo salió corriendo hacia su casa que estaba a pocos metros del lugar “y el policía le disparó por la espalda y lo mató”.
Antonia explicó que por testimonios de los vecinos y por un video aportado a la causa se pudo saber que tras los disparos, Zalazar dijo. “Pensé que me iban a robar”.
“Solo por pensar que lo iban a asaltar terminó matando a dos chicos”, denunció la mujer quien también sostuvo que el policía nunca entregó a la fiscalía la clave del celular que le secuestraron.
Por otra parte, Antonia Vega aseguró que a Jalil “le plantaron” la réplica que de arma de fuego que apareció debajo de su cuerpo y que avalaría la idea de un intento de robo.
“La réplica del arma se la puso un policía que era vecino de acá. En un primer momento, los vecinos vieron que el chico no tenía nada, y después aparece esa réplica. Hay un policía que identificamos que es el que le pone el arma. Hay testigos que dieron vuelta el cuerpo para ver si tenía signos vitales y declararon que no había ningún arma. ¿Cómo apareció una réplica después?”, se preguntó.
Vega recordó también que tanto el juez de Garantías Gabriel Vitale como la Cámara de Apelaciones de Lomas “le rechazaron todas las nulidades que planteó la defensa”. Y añadió: “hay pruebas suficientes para demostrar que fue un homicidio agravado no un exceso de legítima defensa, y eso se va a probar en el juicio oral”.
Fuentes judiciales informaron a DiarioConurbano.com.ar que el expediente ya fue elevado a juicio aunque aún no fue designado el tribunal. Todo indica que por los tiempos procesales, el debate se realizará en la segunda parte de 2026.
“Quiero que quede claro que mi hijo no era un delincuente y que no le quiso robar a nadie”, insistió la madre de Samir Sebastián Carballo.
El hecho ocurrió el 21 de febrero pasado por la tarde cuando fue solicitada desde Banfield un viaje por una aplicación. El conductor – un policía que se encontraba de civil – llegó al lugar, en las calles Godoy Cruz y Estrada, en Banfield. Según la versión oficial, en ese momento fue interceptado por un joven que estaba armado e intentó robarle la moto. A pocos metros había otro joven.
El policía declaró que, en ese contexto, sacó su arma, dio la voz de alto y les disparó a los dos muchachos: Samir Carballo y Federico Jalil.
Los familiares de los dos chicos muertos aseguraron, en distintas oportunidades, en contacto con este portal que el intento de robo no existió.
La investigación estuvo a cargo de la UFI 8 de Lomas, con la intervención del fiscal Jorge Grieco y del ayudante fiscal Alejandro Alleno. También intervino el Juzgado de Garantías 8, a cargo del juez Gabriel Vitale.