La Matanza vuelve a ser escenario de un crimen atroz que conmueve a toda la comunidad educativa. Cristian Eduardo Pereyra, un docente técnico de 34 años y padre de una nena de 3, fue asesinado de cinco disparos el sábado por la noche en Virrey del Pino. Lo más indignante: el asesino resultó ser un efectivo de la propia Policía Bonaerense que viajaba como pasajero.
Doble vida por necesidad
Cristian no estaba en la calle por elección. Según relató su familia, el docente de las Escuelas Técnicas N° 8 y N° 10 de La Matanza trabajaba los fines de semana como chofer de la aplicación DiDi porque su salario docente no era suficiente para sostener a su familia. «Lo mataron para robarle, no llegaba a fin de mes», publicó su hermana Victoria en un desgarrador descargo en redes sociales.
El «pasajero» era el asesino
El crimen ocurrió en la Autopista Presidente Perón. Cristian llevaba a un pasajero que, en un momento del viaje, sacó su arma reglamentaria y le disparó cinco veces. Tras la ejecución, el delincuente tiró el cuerpo del docente a la vera de la autopista y escapó con su vehículo, un Chevrolet Corsa verde oscuro.
Una investigación rápida y un hallazgo vergonzoso
Gracias a la labor del fiscal Adrián Arribas (Unidad de Homicidios de La Matanza), se logró rastrear quién había sido el último pasajero registrado en la aplicación. Al ser citado a declarar, el sospechoso incurrió en contradicciones insalvables.
Finalmente, se confirmó que el detenido es un oficial de la UTOI (Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas), una de las fuerzas especiales de la Provincia. El operativo de detención estuvo a cargo de la Policía Federal (PFA) para garantizar transparencia.