En un fallo inédito, un jurado declaró culpables por una unanimidad a seis integrantes de la UOCRA (Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina) de Lomas de Zamora por el crimen de un albañil, la tentativa de homicidio de otro y las heridas recibidas por otros dos, en el marco de una “emboscada” que le realizó un sector de ese gremio a otro. Por la calificación pedida por la fiscal para dos de ellos – homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas – será prisión perpetua.
Es la primera que en Lomas de Zamora un jurado condena a seis imputados en un juicio de esas características.
El juicio por jurados estuvo a cargo del juez José Luis Arabito, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora. Los imputados son Alejandro Jara, Alberto Antonio Albornoz Galván, Carlos Cáceres Paredes, Oscar Romero y a los hermanos Javier y Héctor Daniel Cabrera Serrano, miembros de la UOCRA de Lomas de Zamora. Llegaron acusados del asesinato del albañil Darío Avalos, y las agresiones a otros tres trabajadores ocurridas en marzo de 2014, frente a la empresa Esuco de Fiorito.
Según informaron de fuentes ligadas al caso a DiarioConurbano.com, y de acuerdo a la acusación previa de la fiscal Marcela Dimundo, Alberto Antonio Albornoz Galván y Alejandro Jara, fueron condenados por el delito de homicidio agravado, en concurso con tentativa de homicidio agravado, y lesiones leves; mientras que Carlos Cáceres Paredes, Oscar Romero y a los hermanos Javier y Héctor Daniel Cabrera Serrano fueron hallados culpables del delito de lesiones leves en agresión.
El 12 de julio habrá una audiencia donde el juez Arabito de Lomas de Zamora dará a conocer la pena que se les impondrá a los condenados Alejandro Jara, Alberto Antonio Albornoz Galván, Carlos Cáceres Paredes, Oscar Romero y a los hermanos Javier y Héctor Daniel Cabrera Serrano.
El homicidio de Ávalos ocurrió el 11 de marzo de 2014 frente al obrador de la empresa ESUCO, ubicado en Camino de la Ribera al 400, en Fiorito. Ese día, un grupo de trabajadores de la UOCRA estaba reclamando porque fueron despedidos del lugar y otros porque no tenían empleo.
Según la investigación del caso, los manifestantes comenzaron a ser agredidos desde el interior de la empresa a balazos y piedrazos. En el momento de la agresión, apareció otro grupo por el Camino de la Ribera proveniente del ex Camino Negro, que se sumó a la agresión.
Allí, Darío Avalos fue herido y murió pocos después en la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Lanús. En el mismo hecho, otros cuatros hombres –fueron heridos de arma blanca y de fuego- fueron trasladados al Hospital Evita.
El lunes 27 de junio comenzó el debate, por el cual pasaron varios testigos, entre ellos familiares de la Avalos, víctimas de la agresión y heridos. El jurado debía dar a conocer el veredicto este jueves luego de los alegatos, pero luego de casi cinco horas, no se pudo realizar la decisión. Según se informó, no hubo acuerdo entre las partes, sobre cuál sería el instructivo de funcionamiento que se le daría al jurado, por lo que hizo falta una jornada más.
La fiscal Marcela Dimundo en su alegato encuadró el hecho bajo la calificación de homicidio agravado por la participación de dos o más personas, tentativa de homicidio y lesiones leves, por considerar que hubo un “plan previo”. En tanto, la estrategia de la defensa consistió en que se trató de un homicidio en riña en el marco de una “interna gremial”.
