Varios testigos complicaron a un joven, de 22 años, señalado como uno de los autores del crimen de un hombre de 53 años y de su vecino, luego una pelea por un celular, ocurrido en julio de 2014 en Lomas de Zamora.
Los testimonios brindados este jueves durante el proceso oral llevado a cabo por Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora comprometieron a Luciano Javier Palacios, alias “El pala”, imputado por “homicidio agravado por la intervención de un menor”, quien tiene pocas posibilidades de zafar de una futura condena.
Según la causa, a la que tuvo acceso DiarioConurbano.com, el hecho por el que se juzga a Palacios ocurrió el 9 de julio de 2014, alrededor de las 22, cuando el acusado y su primo – por entonces menor de edad – Dylan González apodado “Marito”, movilizados en una moto, llegaron al domicilio de Paraná 788, en Santa Marta, Lomas de Zamora. Allí, luego de una discusión, mataron al dueño de casa Luis Pizarro y a su vecino Miguel Sosa.
El primero en declarar fue Alejandro Pizarro, hijo de Luis, quien contó que en su casa hubo una discusión entre su hermano Jonathan y Dylan. “Dylan le quería venderle un celular a mi hermano y discutieron por eso. Después se fue y volvió tres o cuatro veces más. Quería matar a mi hermano. La tercera vez vino con Luciano y como no pudieron entrar se fueron”, contó.
Luego, relató: “Escuché unos disparos, salgo al patio y veo a mi papá tirado en el piso y Luciano dándoles puñaladas y, a mi vecino, lo mató Dylan. Los mataron con un cuchillo de carnicería”, relató. Por otro lado, el joven manifestó que los agresores tenían la intención de matar a toda la familia.
Otro de los testimonios fuertes en la jornada de debate fue el de Maximiliano Zarate, vecino de las víctimas, quien aclaró que no presenció el hecho, pero que recibió mensajes de parte de uno de los criminales luego del homicidio.
“Mario (Dylan) me envió mensajes donde me decía que se había mandado una cagada y quería que le pase ropa. Me dijo ‘pasame ropa o sino a vos también te vamos a dar’”, señaló.
El testigo explicó que se frecuentaba con “Mario” y otros chicos en el barrio, pero luego del hecho decidió alejarse de ese grupo. “Decidí abrirme porque con esto se les fue de las manos”, enfatizó.
Más tarde, fue el turno de Estela Bozo, esposa de Miguel Sosa. La mujer explicó que ese 9 de julio, Jonathan Pizarro estaba en su casa, mirando la semifinal del Mundial, disputado entre Holanda y Argentina.
“Cuando terminó el partido Jonathan se va y al rato escuché que estaba discutiendo con Marito, discutían por un celular. En ese momento, le digo a mi marido ‘no te metas, deja que solucionen ellos’ y mi marido me dice ‘no, voy a defender a mi amigo’”, recordó.
Y añadió: “Escuché gritos, salí y me encontré con Marito, que tenía un arma. Le pregunté, ¿qué hicieron, Marito?. Se corrió a un costado y me dejó pasar. Cuando entré a la casa salía Palacios, con un cuchillo ensangrentado, en la mano. ´Matalo a esta también´, le gritó Marito”, siguió la testigo ante el tribunal oral de Lomas de Zamora.
Por su parte, Ariel Pizarro, otro hijo de Luis, explicó que encontraba en su casa cuando se generó la discusión. “´Ahora te voy a matar, escuché´. Después vino la policía y le pedimos que se quede porque iba a pasar algo pero se fueron. Entré a bañarme, porque al otro día me tenían que operar de la pierna y escuché gritos. Salí y vi a Dylan con dos armas de fuego y a mi papá tirado en el piso”, contó.
Y agregó: “También salió mi hermanito y Dylan me dijo ‘metete adentro, porque te voy a matar a vos y a tu hermano. En ese momento, vi como Palacios venía corriendo con un cuchillo en la mano y le pedí a mi hermanito que se metiera en la casa. Corrí, me caí, porque no podía caminar. Alcancé a abrir la puerta, me metí y empiezan a darle cuchillazos a la puerta”.