El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Lomas de Zamora comenzó a juzgar esta semana a Micaela Coronel, de 21 años, por el asesinato de su padre, de 74. Al juicio también llega acusado de homicidio agravado su pareja, Luis Tripoli, como coautor. El hecho ocurrió en la casa en la que vivían, en Pasaje El Ceibo, en el barrio San José de Temperley, en julio de 2015.
En la primera jornada de juicio, se presentaron a declarar familiares y vecinos de la víctima, que dieron testimonio de los maltratos que Oscar Rubén Coronel, de 74 años, sufría por parte de su hija y la pareja de ella. Además, dieron cuenta del abandono de persona que realizaron sobre Lidia, madre de Micaela y esposa de Oscar, que vivía con ellos luego de haber estado internada en el Hospital Estévez por problemas psiquiátricos.
Beatriz, hermana de la víctima, aseguró al tribunal que Oscar “estaba cada día peor, más flaco y tenía moretones” desde que estaba al cuidado de la pareja, y confió que su hermano le aseguró que ellos “lo golpeaban”. En su testimonio, Beatriz agregó que meses antes de su muerte, Oscar fue a su casa “huyendo del maltrato”, y se quedó unas semanas viviendo con su sobrino, hasta que Micaela y Luis lo obligaron a volver a la casa. “Cuando tenía que ir a cobrar la jubilación, lo estaban esperando en la esquina” indicó la testigo.
El hecho ocurrió entre los días 2 y 5 de julio de 2015, cuando la familia de Oscar fue alertada por los vecinos de la ausencia en el barrio de la víctima, Micaela y Luis, mientras que Lidia se encontraba viviendo sola en la casa, en completo estado de abandono. Al llegar a la casa de Oscar, Lidia indicó a los presentes que Oscar había sido asesinado y enterrado en el fondo de la casa, lo que se comprobó minutos más tarde con el hallazgo del cuerpo, en avanzado estado de descomposición.
Micaela fue apresada horas más tarde, mientras que Luis un día después de encontrado el cuerpo, en cercanías de la casa. Según indicó la investigación en su comienzo, Oscar fue asesinado a golpes y ahorcado, para así poder quedarse con la casa, sus pertenencias, y la jubilación de la víctima.
Además, los testigos sumaron datos de los maltratos y abandono de persona que sufrieron Lidia y Oscar meses antes de la muerte de éste último: “en 2007 Oscar tiene un ACV, los vecinos me llamaron diciendo que hacía quince días no lo veían; cuando llegamos a la casa estaba tirado en el suelo y no se podía levantar” indicó Beatriz, y agregó que en aquel momento, Oscar se encontraba viviendo solo con Micaela. Por su parte, un sobrino de la víctima aseguró que a Oscar “no le daban de comer, le pegaban y lo obligaban a ir a mendigar plata a Lomas”, mientras que Lidia, mamá de Micaela que falleció días después de la muerte de su esposo, “estaba pasada de hambre, delgada”.
