
Con la declaración de tres testigos terminó la eta testimonial del juicio oral y público a seis integrantes de un sector de la barra de Lanús acusados de matar a un hombre y herir de gravedad a otros cinco, en la puerta del estadio Granate, en el marco de un enfrentamiento de dos facciones de la hinchada. Este miércoles, dos testigos reconocieron a algunos de los acusados.
Por Mabel Cáceres
El juicio comenzó hace casi un mes en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora, y este miércoles declararon los últimos testigos, en la causa en la que están implicados seis integrantes de la barra de Lanús, acusados de matar a un hombre y herir de gravedad a otros cinco, en una pelea entre dos sectores de la hinchada Granate que tuvo lugar en una de las puertas de ingreso del club, en 2012, poco antes del inicio del partido frente All Boys.
Un subcomisario dijo en la última audiencia de testigos que el día del hecho acompañó a la hinchada de All Boys desde Capital hasta el estadio de Lanús. También declararon dos hombres de apellidos Aguilar y Sánchez, que estuvieron a metros de la cancha cuando la barra Granate de Villa Sapito comenzó a los tiros contra el sector de Chingolo. Tanto Aguilar como Sánchez reconocieron a dos de los acusados.
El primero en declarar fue el suboficial Vega, quien contó que en el momento en que se disponía a realizar el chequeo a los hinchas de All Boys “escuchó disparos” por lo que “había corridas de gente por todas partes”. En su breve declaración, el policía también brindó algunos detalles de cómo se trabaja en los estadios.
Cuando llegó el turno de Aguilar, el joven declaró “estaba en la esquina de la cancha, en la vereda del kiosco, y vi que a mitad de cuadra venían todos juntos (la barra de Villa Sapito) y empezaron a los tiros”.
La defensa pidió que el testigo reconociera a Alfredo Benegas, uno de los acusados, pero el hombre dijo “no lo conozco”, aunque si pudo reconocer a otro de ellos, de apodo “Toti”.
En otro orden, Aguilar indicó que no vio quién realizó los disparos y detalló que algunos de los integrantes de la barra “tenían la cara cubierta”.
El último en declarar fue Sánchez, un joven que estuvo en la cancha ese día. “Escuché entre seis y siete disparos”, indicó. Al tiempo que contó que estaba con unos amigos. “Me tiré debajo de un auto cuando escuché los tiros y en ese momento perdí a mis amigos”, recordó. Sánchez reconoció a tres de los acusados.
El hecho ocurrió el 26 de octubre de 2012 en una de las puertas del ingreso al estadio de Lanús.
Los imputados mataron a balazos Carlos Sosa y les provocaron graves heridas a cinco hombres. Los acusados son Héctor y Jonathan Lezcano, mariano González, Alfredo Banegas, Lucas Ramos y Vanesa Cabello. Por este mismo hecho, fue condenado a perpetua Ariel Cárdenas.
Todos pertenecen al sector de la barra Granate de Villa Sapito, mientras que las víctimas eran del grupo de Chingolo, que en ese momento tenían el control de la hinchada del “Granate”.
En el juicio se llevará deberá determinar la responsabilidad de cada uno de ellos en la agresión. Algunos llegan acusados de ser autores, otros coautores y otros de ser participes necesarios.
La acusación fiscal es “homicidio agravado, y tentativa de homicidio agravado en cinco casos”. La pena prevista para estos casos es de prisión perpetua. El fiscal que lleva la causa es Sebastián Scalera.
Con las declaraciones de este miércoles se cerró la etapa de testigos y los alegatos se darán a conocer el próximo lunes por la mañana.