Una fiscal de Lomas de Zamora pidió penas de entre 4 y 6 años de prisión para dos policías acusados de extorsionar a narcos para no realizarles allanamientos. Según la acusación, los hechos se llevaron a cabo en distintos momentos en 2008, en Sarandí, partido de Avellaneda. También está imputado el hijo de uno de los oficiales. En una oportunidad, los efectivos ingresaron armados al domicilio de las personas que se dedicaba a la venta de estupefacientes y se apoderaron de pertenecías personales, documentación de un auto, entre otras cosas. Los abogados defensores solicitaron la absolución.
La pena fue solicitada por la fiscal Marcela Dimundo, en su alegato ante el tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora, en la causa que se les sigue a dos integrantes de la Comisaría de Sarandí y al hijo de uno de ellos, acusados de formar una asociación ilícita que entre otros delitos, les exigía dinero a los narcos a cambio de no realizarles allanamientos. Los hechos sucedieron en enero, abril y mayo de 2008.
Los imputados son ex los policías Horacio Perdomo y Oscar Fernández, y Federico Fernández, hijo del segundo. Tanto Perdomo como Oscar Fernández, además de su labor en dicha seccional, también prestaban servicio en el shopping Alto Avellaneda.
La representante del Ministerio Público fiscal solicitó que Horacio Perdomo fuera condenado a seis años y 11 meses de prisión, más la inhabilitación para ejercer cargo público por 13 años y 4 meses, por ser autor de “robo agravado con acreditación de arma, fraude a la administración pública por documentación falsa y extorsión en grado de conato”.
En ese sentido, Dimundo explicó que en abril de 2008, Perdomo presentó certificado falso por enfermedad, por lo tanto se encontraba imposibilitado para prestar servicio, por ese motivo entiende que hubo abuso de función.
En tanto, para Oscar Fernández solicitó la pena de cuatro años y 6 meses de prisión, más la inhabilitación para ejercer cargo público por el término de 10 años, como “coautor penalmente responsable de robo con arma”.
Asimismo, Dimundo expresó que en el caso de Oscar Fernández valoró la circunstancia de que éste es padre de uno de los acusados. “Es funcionario policial y llevaba a su hijo a delinquir”, manifestó.
Finalmente, la fiscal requirió que Federico Fernández, fuera condenado a cinco años de cárcel, por el delito de “robo agravado con empleo de arma y extorsión”.
Asimismo, Dimundo pidió al tribunal la detención de los tres imputados, en “virtud de los hechos y teniendo en cuenta que pueden fugarse”. La defensa de los imputados se opuso a este pedido.
En su extenso alegato, la fiscal detalló que unas de las víctimas de las “coimas” contó que el 12 de mayo de 2008 alguien llamó a su domicilio y le dijo: “Che, negro, acercate”. Después llegaron otras personas que lo acompañaban, y le dijeron que tenían “una foto donde se lo ve que vendía estupefacientes”, y le pidieron dinero, a cambio de no armarle una causa.
Y agregó: “Como la persona no quiso acceder, le mostraron una fotografía de su domicilio y la chapa de policía. Estuvieron alrededor de 45 minutos dando razones de por qué la víctima tenía que desprenderse de ese dinero”, indicó Dimundo.
Para la fiscal, Perdomo conocía el barrio porque trabajaba en la comisaria de la zona y se había dedicado a tomar fotografía a la casa de la víctima. Por ese motivo, cree que “lo que sucedió no fue un hecho instantáneo, sino que fue planeado, se sacó foto de distintos momentos”. Las víctimas de las extorsiones fueron dos hombres y dos mujeres.
Por su parte, el defensor Oscar Fernández solicitó la absolución de éste. En tanto, para Federico Fernández, el abogado manifestó que no compartía el pedido de la fiscal en cuanto a la tentativa de extorsión y solicitó que en caso de se dicte veredicto condenatorio, sea condenado como autor “secundario”.
Una vez finalizado los alegatos, en sus últimas palabras antes de la sentencia, los tres imputados se declararon inocentes.
