Patricia Codutti es docente y preceptora en Banfield, y se vio obligada a denunciar a su ex pareja en las redes sociales, diarios y noticieros por las distintas amenazas y acoso que sufre por parte de él desde el momento en el que decidió dar por finalizada la relación que mantenían hace más de siete años. En un grito desesperado por ser escuchada, aseguró que su ex pareja juró matarla, y pide que “alguien haga algo” al respecto.
En diálogo con DiarioConurbano.com, Patricia indicó que en las últimas horas, y gracias a una reunión con las autoridades de la Unidad de Instrucción Fiscal (UFI) 27 de Lomas de Zamora, consiguió custodia en la puerta de su hogar, luego de que su ex pareja – de la que no se conoce el nombre por cuestiones legales – rompiera el cerco perimetral que le había impuesto la justicia.
“A partir de la denuncia pública no tengo noticias” aseveró, y aseguró que si bien al principio estaba dubitativa en cuanto a hacer público su caso, era la única manera de lograr que el acoso terminara. “Dejó de tener contacto en general” afirmó Patricia, dando a entender que las constantes llamadas intimidatorias a ella, su familia y amigos finalizaron.
El 9 de junio de 2016, Patricia terminó semidesnuda, en la puerta de su casa minutos después de que su por entonces pareja la tomara de los pelos y la arrastrara escaleras abajo, luego de haber “decidido” no ser tirada por la ventana – dicha persona le dio a elegir si quería ser tirada por un ventanal o arrastrada a la calle – y así salvar su vida con ayuda de una vecina. Pero, a pesar de eso, desde ese día su vida se convirtió en una pesadilla.
A partir de aquella manifestación de violencia de género, que Patricia asegura fue la primera para con ella a pesar de tener una denuncia de una pareja anterior, vive acosándola y persiguiéndola vaya a donde vaya. Su ex pareja llama a su casa, a su celular, a la casa de la madre, incluso a la escuela donde Patricia se desempeña actualmente como preceptora para amenazarla, asustarla e incluso intentar que la echen. También la espera en la esquina de la casa – pese a que cuenta con una restricción perimetral – y en la puerta del banco en los días de cobro.
Por dichos eventos, Patricia tuvo que pedir una licencia psiquiátrica y, una vez que regresó a su trabajo, tuvo que acudir a custodia personal y el botón anti pánico.
Ésta última semana, y luego de la repercusión en los medios que tuvo su pedido de ayuda, Patricia Codutti realizó la denuncia penal contra su agresor, donde tuvo la oportunidad de ampliar el testimonio de las distintas denuncias que había realizado – en la línea de prevención de violencia 144, en Comisaría de la Mujer de Lomas de Zamora, la Unidad de Instrucción Fiscal 27 y el Juzgado de Familia 11 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora – y de sumar pruebas en su contra, como mails y mensajes de texto que le enviaba en los últimos tiempos, e incluso los testimonios de acosos que su ex pareja le realizaba a una novia anterior.
“Me mandaba fotos de los negocios de mis amigos y amenazaba con terminar con ellos” relató Patricia una de las tantas amenazas que recibía, en las cuales daba a entender que conocía la vida de sus cercanos.
Entre las intimidaciones más duras en cuanto a lo sentimental que recibió, Patricia recuerda con nostalgia las fotos de las perras que vivían con ellos, y que quedaron en manos de su ex novio cuando tuvo que irse del hogar. “Me mandaba fotos de las perras a la madrugada, sabía que las amaba, y después las regaló” afirmó acongojada.
Hoy, Patricia busca poder retomar el ciclo lectivo sin el miedo con el que transcurrió el año pasado, con confianza en la justicia y en que las voces de las mujeres sean escuchadas una vez más, y para siempre.
